Recientemente se han recibido en este Apostolado dos reliquias de consideración, una de ellas es un fragmento de la vestidura que llevaba el cuerpo de Santa Teresita del Niño Jesús, que junto a la otra de su hábito y las reliquias de sus cabellos que conservamos, magnifica aún más el tesoro de reliquias de esta santa que tenemos en custodia.
Por otra parte, hemos recibido dos fragmentos del cuerpo de san Gabriel de la Dolorosa. Estas reliquias procedían "in santino", esto es, sobre unas estampas del santo. Considerando la importancia de estas dos reliquias de primera clase, el Apostolado de las Reliquias está trabajando para habilitar un relicario digno para estos fragmentos de cuerpo santo, con el interés de protegerlos debidamente. Aprovechando la ocasión de acceso a las mencionadas reliquias, se tocarán sobre las mismas varios lienzos que serán posteriormente fragmentados para su distribución entre los fieles. De esta forma, se prepararán para este mes 50 reliquias de tercera clase más de este santo que se adjuntarán al proyecto de intercambio de reliquias.
jueves 4 de febrero de 2010
jueves 28 de enero de 2010
El Apostolado destina ayudas para HAITI

Conscientes con la tremenda catástrofe que hace unas fechas asolaba Haití, y como hemos hecho en anteriores catástrofes ocurridas, el Apostolado de las Reliquias desea destinar parte de los donativos que nos envían a ayudas para HAITI. Facilitamos nuevamente la cuenta corriente de este Apostolado para todos los hermanos que deseen colaborar con nosotros.
C.C. 2100.5492.40.0100189778
Desde este mismo instante, agradecemos infinitamente la caridad de nuestros hermanos, y os pedimos oraciones para aquellos que sufren.
El Guardián de las Reliquias.
martes 26 de enero de 2010
350 Reliquias para Febrero
Como todos sabeis, desde este Apostolado estamos promoviendo un proyecto de intercambio de Santas Reliquias entre todos los que deseen participar, razón por la cual, se ha preparado una remesa de 350 reliquias sagradas que cederá este apostolado para intercambiar. Entre ellas, caben destacar reliquias de santa Faustina Kowalska, Santiago Apostol, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, San Martín de Porres, San Antonio, San Francisco, Santa Maravillas, San Gabriel de la Dolorosa, etc, etc... y especialmente, unos fragmentos de lienzo tocados a la astilla de la Vera Cruz (Lignum Crucis) que custodiamos aquí.
Recordamos que todos los que deseen participar en este proyecto, pueden hacer su donación a la dirección de este apostolado,y solicitar las reliquias que desee recibir.
Durante los meses de Diciembre de 2.009 y Enero de 2.010, se han intercambiado más de 700 reliquias de santos, beatos, y Siervos de Dios, habiéndose hecho envíos a México, Norteamérica, Centroamérica, Chile, Perú, Argentina, Filipinas, España, Italia, Francia, etc...
Esperemos que este proyecto continúe teniendo la misma aceptación.
Recordamos que todos los que deseen participar en este proyecto, pueden hacer su donación a la dirección de este apostolado,y solicitar las reliquias que desee recibir.
Durante los meses de Diciembre de 2.009 y Enero de 2.010, se han intercambiado más de 700 reliquias de santos, beatos, y Siervos de Dios, habiéndose hecho envíos a México, Norteamérica, Centroamérica, Chile, Perú, Argentina, Filipinas, España, Italia, Francia, etc...
Esperemos que este proyecto continúe teniendo la misma aceptación.
lunes 28 de diciembre de 2009
RELIQUIA INSIGNE DE URSULA MICAELA MORATA
El Hermano guardián venera la recién llegada Reliquia
Observense las manchas de líquidos del cuerpo de la Venerable.
Detalle de las fibras del tejido de la reliquia.

Hace unas horas que hemos recibido en este Apostolado una reliquia insigne que merece nuestra más especial consideración, tanto por su tamaño como por su importancia en general. Las Religiosas Clarisas Capuchinas nos han hecho entrega de un fragmento de la túnica que la Venerable Madre Ursula Micaela Morata llevaba puesto desde que fue enterrada tras su muerte hasta que se hizo el estudio de su cuerpo incorrupto. El paño mide 18 centímetros de ancho por 33 centímetros de largo y en el mismo se pueden apreciar, tal como se muestra en la fotografía,manchas producidas por la exudación de líquidos del cuerpo tras su sepelio.
Después de realizados los estudios sobre la reliquia, leemos en el informe correspondiente; "Se trata de un tejido antiguo de lino, cuyas fibras, enrolladas y tejidas presentan manufactura desigual y grosor variable. Las manchas que aparecen en el mismo, originadas por líquido exhudado del cadáver en posición semi horizontal fueron ocasionadas por absorción producida por las fibras del tejido. La costura lateral del tejido realiza dobladillo y queda cosido con un único hilo en espiral del mismo material que el resto del conjunto". Estamos a la espera de los resultados del análisis histológico de las muestras extraídas. De esta reliquia se han extraído diez muestras, tres de ellas quedarán bajo la guarda y custodia de la Escudera de Honor del Arca Santa, Doña Sheila Araya, y las otras siete se prepararán para su posterior donación a los colectivos que se estime oportuno. Son muchas las peticiones de reliquias que se nos ha hecho de la Venerable, por lo cual el Guardián de las Reliquias ha estimado oportuno que a partir de Enero se preparará una remesa de lienzos tocados a la misma que se prepararán en tarjetas para su posterior distribución entre los fieles.
FASE PRELIMINAR DE ESTUDIO MICROSCOPICO;
Las Palmas de Gran Canaria, 2 de enero de 2.010.- Finalizada la primera fase del estudio microscópico de las muestras extraídas de la reliquia, se han hallado restos de sangre seca en las fibras del tejido de la misma, no obstante la cantidad de restos hallados determina que esta no fue por vertido directo, sino por transudación de líquidos. Asímismo se han observado otro tipo de células aún por determinar. Aún está por finalizar el estudio. Seguiremos informando mientras esperamos el informe del análisis.
Venerable Madre Ursula, Ruega Por Nosotros.
miércoles 23 de diciembre de 2009
DETECTADO TRAFICO DE RELIQUIAS SAGRADAS EN SEVILLA

Desde hace unas semanas se nos ha informado a este Apostolado del tráfico de Reliquias que se viene produciendo en un mercado Sevillano. En fechas anteriores, el Guardián de las Reliquias tuvo la oportunidad de intervenir en varias ocasiones por el mismo motivo, y se lograron rescatar numerosas reliquias sagradas entre las que caben destacar fragmentos de las vestiduras de San Juan Bosco, del Venerable Antonio Molle, de Santa Teresa de Jesús, Santa Teresa de Lisieux, San Juan de la Cruz y otros santos conocidos. Casi medio centenar de reliquias fueron rescatadas y restituidas al culto tras ser estudiadas y comprobada su más que segura autenticidad.
Recientemente se ha vuelto a detectar Tráfico de Reliquias en el mismo Mercado, por lo que en fechas próximas el Guardián volverá a trasladarse a la ciudad hispalense y tramitar un nuevo proceso de recuperación de santas reliquias, a pesar de las contínuas dificultades a las que se enfrentan para estos procesos. Fuentes eclesiásticas niegan su apoyo alegando que este tipo de sucesos siempre ha existido y seguirá existiendo. A pesar de todo ello, los Guardianes y otros miembros del Apostolado de las Reliquias trabajan activamente en la recuperación del patrimonio de reliquias sagradas perdido.
A este tenor, el guardián de las reliquias ha recibido el apoyo moral y económico de colaboradores que, de conformidad con el trabajo desarrollado por el mismo, pretenden facilitar los trámites para la recuperación de las benditas reliquias y su posterior estudio. Por ello, desde esta página, queremos agradecer a estos hermanos su desinteresada ayuda. Una vez más, el Apostolado de las Reliquias apela con urgencia a la generosidad de los fieles y de nuestros benefactores, y agradecerá en todo momento cualquier tipo de ayuda económica que puedan brindarnos, a modo de limosna, para poder continuar en la labor de rescate de reliquias que se hallan en peligro de profanación y/o pérdida, y que son numerosas. Para lo cual, pueden contactar con nosotros mediante e-correo. Desde ya, gracias a todos.
En fechas próximas se irá informando del desarrollo del proceso de Recuperación.
sábado 21 de noviembre de 2009
INTERCAMBIO DE RELIQUIAS

Los Miembros del Apostolado de las Reliquias, trabajamos activamente para que las reliquias que en tantos templos se hallan relegadas al olvido vuelvan a ser veneradas, al tiempo que trabajamos en fomentar el culto a los benditos santos, nuestros abogados.
Protegemos sus benditas reliquias, pues las estimamos más valiosas que el oro y que las piedras preciosas. Y las custodiamos como si nuestra vida misma dependiera de ello.
El Apostolado de las Reliquias necesita guardianes en todo el mundo, que trabajen por esta noble causa. Hermanos de corazón, que sientan la llamada a proteger las benditas reliquias de los santos.
El Apostolado de las Reliquias puso en marcha un proyecto de intercambio de reliquias sagradas entre los fieles, siendo punto de encuentro para todos ellos. De esta forma, pueden enviar a este apostolado las reliquias que tengan repetidas, deterioradas o que no sean de tu devoción, y solicitar reliquias de santos de tu interés. Se trata de una experiencia de intercambio de reliquias, con el interés que de lleguen a todo el mundo. DESDE ESTE APOSTOLADO NO SE DISTRIBUYEN RELIQUIAS DE PRIMERA CLASE (HUESOS, CUERPO INCORRUPTO, ETC...)
Dado que son muchísimas las peticiones de reliquias que desde todo el mundo se nos están haciendo, la Comisión de Autenticidad de este Apostolado de las Santas Reliquias ha decretado que, para fomentar el intercambio, a partir del día 15 de Diciembre de 2.009 solo se harán envíos de reliquias a aquellos fieles que envíen Reliquias. En todo momento lo que tratamos es de promover el INTERCAMBIO de Reliquias sin ánimo de lucro alguno. Esperamos que todos entiendan esta decisión, pues las existencias de reliquias se ven fuertemente mermadas sin obtener reliquias a cambio, para continuar promoviendo este bello proyecto.
sábado 14 de noviembre de 2009
Contenido del Arca Santa
Debido a las constantes peticiones que se nos han hecho sobre el contenido del Arca Santa Itinerante, hemos creído conveniente hacer inventario de las Reliquias contenidas en el Santo Relicario y que, estando lacradas, poseyendo sus respectivas auténticas, y cumpliendo con las disposiciones canónicas al respecto, pueden y deben ser públicamente veneradas en los Templos Católicos.
Estas reliquias son, a saber;
2 huesos de Santiago, Apóstol de Compostela.
1 hueso de San Vicente Liem, mártir, OP
1 hueso de San Pedro, mártir, OP
1 hueso de Santa Cecilia, Virgen y mártir.
1 hueso de Beata Reginalda Picas, virgen y mártir.
3 huesos de San Martín de Porres, OP
1 hueso de San Francisco de Asís.
2 tegumentos de Beata Francisca Javier de Rafelbuñol, mártir terciaria franciscana.
1 tegumento de beato Laureano María de Burriana, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de Beato Gabriel María de Benifayó, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de Beato Francisco María de Torrent, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de beato Modesto María de Torrent, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de Beato Valentín María de Torrent, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de beato Ambrosio María de Torrent, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de beato Ricardo María de Torrent, terciario capuchino mártir.
Reliquias ex tegumentis de los 21 Beatos Mártires Amigonianos, capuchinos mártires.
2 huesos de beato Filippo Rinaldi, salesiano.
2 huesos de beato Miguel Rua, salesiano.
2 huesos de Santo Domingo Savio, salesiano.
2 huesos de San Juan Bosco, fundador salesiano.
1 hueso de Beato Ceferino Namuncurá, salesiano.
1 hueso de Beato Augusto Czartoryski, salesiano.
1 hueso de Beato Luis Variara, salesiano.
1 hueso de San Pedro Poveda Castroverde, sacerdote mártir.
1 hueso de santa Juana Francisca Fremiot de Chantal.
1 trozo del arca sepulcral de San Francisco de Asís.
1 hueso de Beato Isidoro Bakhanja.
1 hueso de San Martín de Tour, obispo.
1 de las vestiduras de María de Nazaret, Madre de Jesucristo, Virgen.
1 hueso de San Pio Campidelli, pasionista.
1 lignum crucis (Astilla de la Vera Cruz) de Nuestro Señor Jesucristo.
1 hueso de San Clemente I, papa y mártir.
2 cabellos de Santa Bernadette Soubirou, virgen.
1 trozo de hábito de Santa Bernadette Soubirou, virgen.
1 trozo del féretro de Santa Rosa de Lima.
1 de las vestiduras de Santa Luisa de Marillac.
1 trozo de carne de Santa Rafaela María del Sagrado Corazón.
1 hueso del beato José Fenollosa Alcayna, Sacerdote Mártir.
1 trozo de piel incorrupta de San Antonio de Padua.
1 hueso de santa Margarita D’Youville.
1 hueso de Santa Verónica Juliani.
varios trozos de la túnica de Santa Verónica Juliani.
Cabellos de Santa Clara de Asís.
1 trozo de túnica de Santa Clara de Asís.
3 cabellos de Beata Isabel de la Trinidad, virgen, carmelita descalza.
1 trozo del cuerpo incorrupto de San Fausto Labrador.
1 hueso de San Félix mártir.
8 huesos de los beatos Pascual Fortuño Almela, Plácido García Gilabert, Alfredo Pellicer Muñoz y Salvador Mollar Ventura.
2 huesos de San Cesidio Giacomantonio, Sacerdote mártir, ofm.
2 huesos de San Egidio María de San José, ofm.
1 trozo del báculo que se convirtió en árbol del beato Santiago Illirico de Bitecto, ofm.
Huesos de los beatos mártires pasionistas Nicéforo y 25 compañeros de Daimiel.
1 trozo del cuerpo incorrupto de Santa Gemma Galgani, virgen.
2 huesos de beato Santiago de Rafelbuñol, Sacerdote mártir.
1 trozo del cuerpo de San Ignacio de Santhia, ofm.
6 huesos de los Beatos Mártires Capuchinos de Valencia.
7 huesos de las Beatas Mártires Capuchinas de Valencia.
2 paños de cubrirse los estigmas San Pio de Pietrelcina. Ofm.
1 hueso de san Francisco de Camporosso, ofm
1 hueso de san Ignacio de Laconi, ofm
1 hueso de beato Bernardo de Offida, ofm
1 hueso de beata Isabel Canori Mora, Terciaria Trinitaria.
1 hueso de beato Domingo Iturrate, Trinitario.
3 huesos de san Juan Bautista de la Concepción, Reformador Trinitario.
3 trozos del cuerpo de beata Ana María Taigí, Terciaria Trinitaria.
2 huesos de beata María Ana Mogas Fontcuberta.
1 hueso de san Alfonso de Orozco, osa.
1 hueso de beata María Teresa Fascé, osa.
3 trozos de la túnica de Santa Rita de Cassia, osa.
1 hueso de beato Anselmo Polanco, obispo mártir.
1 hueso de San Simón de Cassia, osa.
5 huesos de beata María Sagrario, ocd, virgen y mártir.
18 huesos de beatas María Pilar, Teresa de Jesús y María Angeles, Mártires de Guadalajara, carmelitas descalzas.
4 huesos de Santa Maravillas de Jesús, virgen, ocd.
Cabellos de Santa Maravillas de Jesús, virgen, ocd.
1 hueso de beata María de Jesús Crucificado, ocd. Virgen.
1 trozo del cuerpo de la Beata María de Jesús Crucificado, ocd. Virgen.
4 huesos de San Rafael de San José (Kalinowski), ocd.
1 hueso de Santa Luisa de Marillac.
1 hueso de San Vicente de Paúl.
De las vestiduras de San Francisco Clet, Rey, mártir.
De las vestiduras de beato Carlos Manuel.
1 hueso de beata María Pilar Izquierdo.
2 Huesos y vestiduras de beatas Gabriela Hinojosa y 6 compañeras mártires salesas.
1 hueso de Santa Magdalena de Canossa.
Huesos de los beatos Braulio María Corres, Federico Rubio y 69 compañeros mártires hospitalarios de España.
1 hueso de San Juan Grande, oh.
1 trozo del féretro de San Juan Grande, oh.
Reliquias de los féretros de beatos Francisco y Jacinta Marto, y del carrasco de la Aparición de Nuestra Señora en Fátima.
1 hueso de beata María Rosa Durocher.
4 de la mortaja de Santa Virginia Centurione Bracelli.
2 trozos del cuerpo de Beato Timoteo Giaccardo.
18 huesos de los Santos Mártires de la Salle en Turón, Santos Aniceto Adolfo, Augusto Andrés, Héctor Valdivieso, Cirilo Bertrán, Benjamín Julián, Julián Alfredo, Marciano José y Victoriano Pio.
3 huesos de santa Josefina Bakhita.
11 huesos de las beatas María Stella y compañeras mártires de Bielorrusia.
4 trozos de carne de Santa María de Mattía.
2 trozos de las vestiduras de Beata Nazaria Ignacia March. Mci, fundadora.
2 trozos del cuerpo de beata María Katharina Kasper.
1 hueso de Beato Diego José de Cádiz, ofm.
1 hueso de Santa Dymphna, virgen y mártir.
4 trozos de las vestiduras de Santa Angela de la Cruz.
1 hueso de beata María Josefa del Corazón de Jesús.
1 de las vestiduras de santa Genoveva Torres Morales.
1 hueso de beata Camilla Battista de Varano.
1 hueso de beata Carmen del Niño Jesús, Gonzalez Ramos.
8 trozos del cuerpo de San Leopoldo Mándic. Ofm
1 hueso de san Leopoldo Mándic, ofm.
1 trozo de las visceras de San Leopoldo Mándic, ofm.
1 hueso de San Sebastián Mártir.
1 hueso de Santo Domingo de Guzmán, op.
1 trozo del cuerpo de San Ricardo Pampuri.
1 de las vestiduras de Santa Teresa Benedicta (Edith Stein), virgen y mártir.
2 huesos de la beata Isabel de la Trinidad, ocd. Virgen.
1 de las vestiduras de Santa Teresita del Niño Jesús, ocd. Virgen.
Cabellos de Santa Teresita del Niño Jesús, ocd. Virgen.
2 huesos de beato Francisco Palau Quer, ocd.
2 huesos de beata Josefa Naval Girbés, ocd.
3 trozos del cuerpo de Santa Teresa Margarita del Sagrado Corazón, ocd.
2 huesos de beata Ana de San Bartolomé, ocd.
1 trozo del cuerpo de beata María de Jesús López de Rivas, ocd.
3 trozos del cuerpo de Santa Teresa de Jesús, ocd
4 trozos del cuerpo de San Juan de la Cruz, ocd.
1 trozo del cesto de esparto de San Juan de Dios, oh.
2 huesos de San Simón Stock, ocd.
5 huesos de Santa Teresa de Jesús de los Andes, ocd.
2 huesos de Santiago, Apóstol de Compostela.
1 hueso de San Vicente Liem, mártir, OP
1 hueso de San Pedro, mártir, OP
1 hueso de Santa Cecilia, Virgen y mártir.
1 hueso de Beata Reginalda Picas, virgen y mártir.
3 huesos de San Martín de Porres, OP
1 hueso de San Francisco de Asís.
2 tegumentos de Beata Francisca Javier de Rafelbuñol, mártir terciaria franciscana.
1 tegumento de beato Laureano María de Burriana, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de Beato Gabriel María de Benifayó, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de Beato Francisco María de Torrent, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de beato Modesto María de Torrent, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de Beato Valentín María de Torrent, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de beato Ambrosio María de Torrent, terciario capuchino mártir.
1 tegumento de beato Ricardo María de Torrent, terciario capuchino mártir.
Reliquias ex tegumentis de los 21 Beatos Mártires Amigonianos, capuchinos mártires.
2 huesos de beato Filippo Rinaldi, salesiano.
2 huesos de beato Miguel Rua, salesiano.
2 huesos de Santo Domingo Savio, salesiano.
2 huesos de San Juan Bosco, fundador salesiano.
1 hueso de Beato Ceferino Namuncurá, salesiano.
1 hueso de Beato Augusto Czartoryski, salesiano.
1 hueso de Beato Luis Variara, salesiano.
1 hueso de San Pedro Poveda Castroverde, sacerdote mártir.
1 hueso de santa Juana Francisca Fremiot de Chantal.
1 trozo del arca sepulcral de San Francisco de Asís.
1 hueso de Beato Isidoro Bakhanja.
1 hueso de San Martín de Tour, obispo.
1 de las vestiduras de María de Nazaret, Madre de Jesucristo, Virgen.
1 hueso de San Pio Campidelli, pasionista.
1 lignum crucis (Astilla de la Vera Cruz) de Nuestro Señor Jesucristo.
1 hueso de San Clemente I, papa y mártir.
2 cabellos de Santa Bernadette Soubirou, virgen.
1 trozo de hábito de Santa Bernadette Soubirou, virgen.
1 trozo del féretro de Santa Rosa de Lima.
1 de las vestiduras de Santa Luisa de Marillac.
1 trozo de carne de Santa Rafaela María del Sagrado Corazón.
1 hueso del beato José Fenollosa Alcayna, Sacerdote Mártir.
1 trozo de piel incorrupta de San Antonio de Padua.
1 hueso de santa Margarita D’Youville.
1 hueso de Santa Verónica Juliani.
varios trozos de la túnica de Santa Verónica Juliani.
Cabellos de Santa Clara de Asís.
1 trozo de túnica de Santa Clara de Asís.
3 cabellos de Beata Isabel de la Trinidad, virgen, carmelita descalza.
1 trozo del cuerpo incorrupto de San Fausto Labrador.
1 hueso de San Félix mártir.
8 huesos de los beatos Pascual Fortuño Almela, Plácido García Gilabert, Alfredo Pellicer Muñoz y Salvador Mollar Ventura.
2 huesos de San Cesidio Giacomantonio, Sacerdote mártir, ofm.
2 huesos de San Egidio María de San José, ofm.
1 trozo del báculo que se convirtió en árbol del beato Santiago Illirico de Bitecto, ofm.
Huesos de los beatos mártires pasionistas Nicéforo y 25 compañeros de Daimiel.
1 trozo del cuerpo incorrupto de Santa Gemma Galgani, virgen.
2 huesos de beato Santiago de Rafelbuñol, Sacerdote mártir.
1 trozo del cuerpo de San Ignacio de Santhia, ofm.
6 huesos de los Beatos Mártires Capuchinos de Valencia.
7 huesos de las Beatas Mártires Capuchinas de Valencia.
2 paños de cubrirse los estigmas San Pio de Pietrelcina. Ofm.
1 hueso de san Francisco de Camporosso, ofm
1 hueso de san Ignacio de Laconi, ofm
1 hueso de beato Bernardo de Offida, ofm
1 hueso de beata Isabel Canori Mora, Terciaria Trinitaria.
1 hueso de beato Domingo Iturrate, Trinitario.
3 huesos de san Juan Bautista de la Concepción, Reformador Trinitario.
3 trozos del cuerpo de beata Ana María Taigí, Terciaria Trinitaria.
2 huesos de beata María Ana Mogas Fontcuberta.
1 hueso de san Alfonso de Orozco, osa.
1 hueso de beata María Teresa Fascé, osa.
3 trozos de la túnica de Santa Rita de Cassia, osa.
1 hueso de beato Anselmo Polanco, obispo mártir.
1 hueso de San Simón de Cassia, osa.
5 huesos de beata María Sagrario, ocd, virgen y mártir.
18 huesos de beatas María Pilar, Teresa de Jesús y María Angeles, Mártires de Guadalajara, carmelitas descalzas.
4 huesos de Santa Maravillas de Jesús, virgen, ocd.
Cabellos de Santa Maravillas de Jesús, virgen, ocd.
1 hueso de beata María de Jesús Crucificado, ocd. Virgen.
1 trozo del cuerpo de la Beata María de Jesús Crucificado, ocd. Virgen.
4 huesos de San Rafael de San José (Kalinowski), ocd.
1 hueso de Santa Luisa de Marillac.
1 hueso de San Vicente de Paúl.
De las vestiduras de San Francisco Clet, Rey, mártir.
De las vestiduras de beato Carlos Manuel.
1 hueso de beata María Pilar Izquierdo.
2 Huesos y vestiduras de beatas Gabriela Hinojosa y 6 compañeras mártires salesas.
1 hueso de Santa Magdalena de Canossa.
Huesos de los beatos Braulio María Corres, Federico Rubio y 69 compañeros mártires hospitalarios de España.
1 hueso de San Juan Grande, oh.
1 trozo del féretro de San Juan Grande, oh.
Reliquias de los féretros de beatos Francisco y Jacinta Marto, y del carrasco de la Aparición de Nuestra Señora en Fátima.
1 hueso de beata María Rosa Durocher.
4 de la mortaja de Santa Virginia Centurione Bracelli.
2 trozos del cuerpo de Beato Timoteo Giaccardo.
18 huesos de los Santos Mártires de la Salle en Turón, Santos Aniceto Adolfo, Augusto Andrés, Héctor Valdivieso, Cirilo Bertrán, Benjamín Julián, Julián Alfredo, Marciano José y Victoriano Pio.
3 huesos de santa Josefina Bakhita.
11 huesos de las beatas María Stella y compañeras mártires de Bielorrusia.
4 trozos de carne de Santa María de Mattía.
2 trozos de las vestiduras de Beata Nazaria Ignacia March. Mci, fundadora.
2 trozos del cuerpo de beata María Katharina Kasper.
1 hueso de Beato Diego José de Cádiz, ofm.
1 hueso de Santa Dymphna, virgen y mártir.
4 trozos de las vestiduras de Santa Angela de la Cruz.
1 hueso de beata María Josefa del Corazón de Jesús.
1 de las vestiduras de santa Genoveva Torres Morales.
1 hueso de beata Camilla Battista de Varano.
1 hueso de beata Carmen del Niño Jesús, Gonzalez Ramos.
8 trozos del cuerpo de San Leopoldo Mándic. Ofm
1 hueso de san Leopoldo Mándic, ofm.
1 trozo de las visceras de San Leopoldo Mándic, ofm.
1 hueso de San Sebastián Mártir.
1 hueso de Santo Domingo de Guzmán, op.
1 trozo del cuerpo de San Ricardo Pampuri.
1 de las vestiduras de Santa Teresa Benedicta (Edith Stein), virgen y mártir.
2 huesos de la beata Isabel de la Trinidad, ocd. Virgen.
1 de las vestiduras de Santa Teresita del Niño Jesús, ocd. Virgen.
Cabellos de Santa Teresita del Niño Jesús, ocd. Virgen.
2 huesos de beato Francisco Palau Quer, ocd.
2 huesos de beata Josefa Naval Girbés, ocd.
3 trozos del cuerpo de Santa Teresa Margarita del Sagrado Corazón, ocd.
2 huesos de beata Ana de San Bartolomé, ocd.
1 trozo del cuerpo de beata María de Jesús López de Rivas, ocd.
3 trozos del cuerpo de Santa Teresa de Jesús, ocd
4 trozos del cuerpo de San Juan de la Cruz, ocd.
1 trozo del cesto de esparto de San Juan de Dios, oh.
2 huesos de San Simón Stock, ocd.
5 huesos de Santa Teresa de Jesús de los Andes, ocd.
1 hueso de San Silvestre Abad.
Todas ellas, contenidas en el Arca Santa, puede y debe solicitarse su vista por los templos y parroquias diocesanas para que puedan ser veneradas. Para ello, pueden ponerse en contacto con este Apostolado.
Por otra parte, informamos que el Tesoro de Reliquias asciende a más de 3700 piezas, contenidas en tres arcas, pertenecientes a casi 500 santos y beatos católicos (ex indumentis, ex féretro, ex brandea, tocadas a los huesos, hábitos y otros objetos utilizados y/o tocados a sus restos mortales, sudarios, parte de sus tumbas, etc.).
Estas reliquias podrán ser expuestas como muestras museísticas para el deleite de los fieles católicos, son auténticas, no son réplicas, pero no cumplen todas las disposiciones canónicas propias para que puedan ser públicamente veneradas, no obstante cumplen en cuanto a garantía de autenticidad se refiere.
La relación de estas reliquias se haría del todo interminable en esta página, por lo que reservamos su contenido a las exposiciones e interés privado.
José García, Guardián de las Reliquias.
lunes 12 de octubre de 2009
San Pio de Pietrelcina y Santa Maravillas de Jesús

Por Sheila Araya Castellano (Escudera de Honor del Arca Santa de las Reliquias)
Francisco Forgione (San Pío de Pietrelcina) nació en el seno de una humilde y religiosa familia, el 25 de mayo de 1887 a las 17 h. El Padre Pío nació en una pequeña aldea del Sur de Italia, llamada Pietrelcina, una pequeña villa en la provincia de Benevento, Italia. Sus padres, Horacio Forgione y María Giuseppa de Nunzio Forgione, ambos agricultores, encomendaron la protección de su recién nacido a San Francisco de Asís, por esta razón le bautizaron con el nombre de Francisco al día siguiente de su nacimiento. la iglesia Santa Maria De Los Angeles fue como su hogar.La Virgen Maria se le apareció en varias ocasiones y tuvo un trato especial con su angel de la guarda. Fué un niño callado, algo tímido, muchas personas llegaron a decir que para lo pequeñito que era, ya mostraba signos de una gran espiritualidad. Con tan poca edad vió uno de sus primeros milagros, La iglesia estaba llena de fieles de todas partes. Francisco se arrodilló para orar al frente del Santuario y observaba la angustia de una madre que se acercó al altar con un niño deforme en sus brazos e imploraba al Santo que intercediera por la sanación de su hijo.
Mientras su padre se preparaba para salir de la Iglesia, Francisco no se movía, en profunda oración de intercesión por el niño. La madre de éste, en un arrebato de desesperación dijo en voz alta frente a la imagen del Santo: "Cura a mi hijo, si no lo quieres curar, tómalo, yo no lo quiero" y diciendo esto, arrojó al niño en el altar. En el preciso momento en que el niño tocó el altar, éste sanó por completo. Esta experiencia del poder de la oración, afianzó grandemente la confianza de Francisco en el poder de la intercesión de los Santos. Así pasaron los años, aprendiendo, ayudando y dando su pequeña vida por el Señor.
El día antes de entrar al Seminario, Francisco tuvo una visión de Jesús con su Santísima Madre. En esta visión, Jesús posa Su mano en el hombro de Francisco, dándole valor y fortaleza para seguir adelante. La Virgen María, por su parte, le habla suavemente, sutil y maternalmente penetrando en lo más profundo de su alma.
Ingresó con la Orden Franciscana de Morcone el 3 de enero de 1902. Quince días después de su entrada, el día 22 de enero de 1902, Francisco recibió el hábito franciscano que está hecho en forma de una cruz y percibió que desde ese momento su vida estaría "crucificada en Cristo", tomó además, por nombre religioso, Fray Pío de Pietrelcina en honor a San Pío V.
En 1905 el padre Pío experimenta por primera vez la bilocación.
Durante su primer año de ministerio sacerdotal, en 1910, el Padre Pío manifestó los primeros síntomas de los estigmas. En una carta que escribió a su director espiritual lo describió así: "En medio de las manos apareció una mancha roja, del tamaño de un centavo, acompañada de un intenso dolor. También debajo de los pies siento dolor". Estos dolores en la manos y los pies del Padre Pío, son los primeros signos de los estigmas que fueron invisibles hasta el año 1918. En este año, el padre Pío recibió los estigmas de Jesús Crucificado, quien en una aparición lo invitó a unirse en su Pasión para participar en la salvación de los hermanos, en especial de los consagrados.
El día 12 de agosto de 1912 sintió por primera vez la llaga del amor; un día estando en la iglesia preparandose para la santa misa, sintió un dardo hirviendo encendido en llamas que le atravesaba el corazón, sentía que moriría.
La tarde del 9 de enero de 1.940 el Padre Pío reunió a tres de sus grandes amigos espirituales y les propuso según él su obra más grande aqui en la tierra; un hospital al que llamaría Casa alivio del sufrimiento. Saco una moneda de oro de su bolsillo y dijo; "esta es la primera piedra", y el 5 de mayo de 1956 se inauguró el hospital.
La envidia y las malas mañas se le echaban encima al padre Pío , periódicos y semanarios empezaron a publicar artículos y reportajes mezquinos y calumniosos contra la "Casa Alivio del Sufrimiento". Para quitar al Padre los donativos que le llegaban de todas partes del mundo para el sostenimiento de la Casa, sus enemigos envidiosos planearon una serie de documentaciones falsas y hasta llegaron, sacrílegamente, a colocar micrófonos en su confesionario para sorprenderlo en error.
El Padre Pío sufrió mucho a causa de esta última persecución que duró hasta su muerte, pero su fidelidad y amor intenso hacia la Santa Madre Iglesia fue firme y constante. En medio del dolor que este sufrimiento le causaba, solía decir: "Dulce es la mano de la Iglesia también cuando golpea, porque es la mano de una madre".
A su muerte, el Padre Pío tuvo 4 días de funeral por la cantidad de gente que iba a verlo, se calcula que más de 100.000 personas acudieron a su entierro. Sucedía esto el 23 de septiembre de 1.968.
Un día, una persona preguntó al Padre: "¿Jesús le mostró los lugares de sus hijos espirituales en el paraíso?". Padre Pío: "Claro, un lugar para todos los hijos que Dios me confiará hasta el fin del mundo, si son constantes en el camino que lleva al Cielo. Es la promesa que Dios hizo a este miserable". Persona: "Y en el paraíso, ¿estaremos cerca de usted?". Padre Pío: "Ah tontita, ¿y qué paraíso sería para mí si no tuviera cerca de mí a todos mis hijos?".
El día 16 de junio del 2002, su Santidad El Papa Juan Pablo II canonizó al Beato Padre Pío. Es el primer sacerdote canonizado que ha recibido los estigmas de nuestro Señor Jesucristo.
El 3 de marzo de 2008 el padre Pío fue exhumado despues de 40 años de su muerte, de la tumba que acoge los restos de San Pío de Pietrelcina para dar inicio a los trabajos de reconocimiento canónico del cuerpo. La liturgia, a la que asistió una multitud de fieles reunida espontáneamente, fue presidida por el arzobispo de Manfredonia-Vieste-San Giovanni Rotondo, monseñor Domenico Umberto D'Ambrosio, delegado de la Santa Sede para el Santuario de las Obras del Padre Pío.
Los restos mortales del santo serían expuestos a la veneración de los fieles. La exhumación y la exposición fueron decididas para conmemorar el cuarenta aniversario de la muerte de San Pío (23 de septiembre de 1968) y el noventa aniversario de los estigmas permanentes, en San Giovanni Rotondo el 20 de septiembre de 1918. El arzobispo de Manfredonia dijo: «Hemos encontrado en discretas condiciones los restos mortales de San Pío, condiciones que quizá podían ser diversas». «Probablemente ha repercutido negativamente sobre la conservación el hecho de que el revoque de la fosa donde se puso el ataúd, fue terminado el día anterior y por tanto no se había secado todavía y esto ha creado una fuerte humedad que hemos encontrado también en el ataúd», añadió. «Si embargo -precisó-, a pesar de todo esto, podemos decir que la parte superior, digamos así del rostro, es en parte esquelética, así como un poco las extremidades superiores. Todo el resto sin embargo es bien visible, se ven muy bien las manos: los técnicos han dicho que en algunas partes del cuerpo ha empezado una especie de momificacion".
El cuerpo permanecerá en la misma cripta y ataúd en el cual fue enterrado durante 40 años.
Así podrá ser visto y venerado por todos los fieles para que le rindan culto, podremos orar y confesarnos delante de su bendito cuerpo.
Mientras su padre se preparaba para salir de la Iglesia, Francisco no se movía, en profunda oración de intercesión por el niño. La madre de éste, en un arrebato de desesperación dijo en voz alta frente a la imagen del Santo: "Cura a mi hijo, si no lo quieres curar, tómalo, yo no lo quiero" y diciendo esto, arrojó al niño en el altar. En el preciso momento en que el niño tocó el altar, éste sanó por completo. Esta experiencia del poder de la oración, afianzó grandemente la confianza de Francisco en el poder de la intercesión de los Santos. Así pasaron los años, aprendiendo, ayudando y dando su pequeña vida por el Señor.
El día antes de entrar al Seminario, Francisco tuvo una visión de Jesús con su Santísima Madre. En esta visión, Jesús posa Su mano en el hombro de Francisco, dándole valor y fortaleza para seguir adelante. La Virgen María, por su parte, le habla suavemente, sutil y maternalmente penetrando en lo más profundo de su alma.
Ingresó con la Orden Franciscana de Morcone el 3 de enero de 1902. Quince días después de su entrada, el día 22 de enero de 1902, Francisco recibió el hábito franciscano que está hecho en forma de una cruz y percibió que desde ese momento su vida estaría "crucificada en Cristo", tomó además, por nombre religioso, Fray Pío de Pietrelcina en honor a San Pío V.
En 1905 el padre Pío experimenta por primera vez la bilocación.
Durante su primer año de ministerio sacerdotal, en 1910, el Padre Pío manifestó los primeros síntomas de los estigmas. En una carta que escribió a su director espiritual lo describió así: "En medio de las manos apareció una mancha roja, del tamaño de un centavo, acompañada de un intenso dolor. También debajo de los pies siento dolor". Estos dolores en la manos y los pies del Padre Pío, son los primeros signos de los estigmas que fueron invisibles hasta el año 1918. En este año, el padre Pío recibió los estigmas de Jesús Crucificado, quien en una aparición lo invitó a unirse en su Pasión para participar en la salvación de los hermanos, en especial de los consagrados.
El día 12 de agosto de 1912 sintió por primera vez la llaga del amor; un día estando en la iglesia preparandose para la santa misa, sintió un dardo hirviendo encendido en llamas que le atravesaba el corazón, sentía que moriría.
La tarde del 9 de enero de 1.940 el Padre Pío reunió a tres de sus grandes amigos espirituales y les propuso según él su obra más grande aqui en la tierra; un hospital al que llamaría Casa alivio del sufrimiento. Saco una moneda de oro de su bolsillo y dijo; "esta es la primera piedra", y el 5 de mayo de 1956 se inauguró el hospital.
La envidia y las malas mañas se le echaban encima al padre Pío , periódicos y semanarios empezaron a publicar artículos y reportajes mezquinos y calumniosos contra la "Casa Alivio del Sufrimiento". Para quitar al Padre los donativos que le llegaban de todas partes del mundo para el sostenimiento de la Casa, sus enemigos envidiosos planearon una serie de documentaciones falsas y hasta llegaron, sacrílegamente, a colocar micrófonos en su confesionario para sorprenderlo en error.
El Padre Pío sufrió mucho a causa de esta última persecución que duró hasta su muerte, pero su fidelidad y amor intenso hacia la Santa Madre Iglesia fue firme y constante. En medio del dolor que este sufrimiento le causaba, solía decir: "Dulce es la mano de la Iglesia también cuando golpea, porque es la mano de una madre".
A su muerte, el Padre Pío tuvo 4 días de funeral por la cantidad de gente que iba a verlo, se calcula que más de 100.000 personas acudieron a su entierro. Sucedía esto el 23 de septiembre de 1.968.
Un día, una persona preguntó al Padre: "¿Jesús le mostró los lugares de sus hijos espirituales en el paraíso?". Padre Pío: "Claro, un lugar para todos los hijos que Dios me confiará hasta el fin del mundo, si son constantes en el camino que lleva al Cielo. Es la promesa que Dios hizo a este miserable". Persona: "Y en el paraíso, ¿estaremos cerca de usted?". Padre Pío: "Ah tontita, ¿y qué paraíso sería para mí si no tuviera cerca de mí a todos mis hijos?".
El día 16 de junio del 2002, su Santidad El Papa Juan Pablo II canonizó al Beato Padre Pío. Es el primer sacerdote canonizado que ha recibido los estigmas de nuestro Señor Jesucristo.
El 3 de marzo de 2008 el padre Pío fue exhumado despues de 40 años de su muerte, de la tumba que acoge los restos de San Pío de Pietrelcina para dar inicio a los trabajos de reconocimiento canónico del cuerpo. La liturgia, a la que asistió una multitud de fieles reunida espontáneamente, fue presidida por el arzobispo de Manfredonia-Vieste-San Giovanni Rotondo, monseñor Domenico Umberto D'Ambrosio, delegado de la Santa Sede para el Santuario de las Obras del Padre Pío.
Los restos mortales del santo serían expuestos a la veneración de los fieles. La exhumación y la exposición fueron decididas para conmemorar el cuarenta aniversario de la muerte de San Pío (23 de septiembre de 1968) y el noventa aniversario de los estigmas permanentes, en San Giovanni Rotondo el 20 de septiembre de 1918. El arzobispo de Manfredonia dijo: «Hemos encontrado en discretas condiciones los restos mortales de San Pío, condiciones que quizá podían ser diversas». «Probablemente ha repercutido negativamente sobre la conservación el hecho de que el revoque de la fosa donde se puso el ataúd, fue terminado el día anterior y por tanto no se había secado todavía y esto ha creado una fuerte humedad que hemos encontrado también en el ataúd», añadió. «Si embargo -precisó-, a pesar de todo esto, podemos decir que la parte superior, digamos así del rostro, es en parte esquelética, así como un poco las extremidades superiores. Todo el resto sin embargo es bien visible, se ven muy bien las manos: los técnicos han dicho que en algunas partes del cuerpo ha empezado una especie de momificacion".
El cuerpo permanecerá en la misma cripta y ataúd en el cual fue enterrado durante 40 años.
Así podrá ser visto y venerado por todos los fieles para que le rindan culto, podremos orar y confesarnos delante de su bendito cuerpo.

Tumba de Santa Maravillas de Jesús
Nace en Madrid el 4 de noviembre de 1891. Bautizada el día 12 del mismo mes y año, en la parroquia de San Sebastián con el nombre de María Maravillas Pidal y Chico de Guzmán
Hija de don Luis Pidal y Mon y de doña Cristina Chico de Guzmán y Muñoz, Marqueses de Pidal. El padre era a la sazón Embajador de España ante la Santa Sede; había sido Ministro de Fomento. Se distinguió siempre por sus gestiones a favor de la Iglesia. Con su hermano, el filósofo Alejandro Pidal, creó la Unión Católica, un partido político que agradó mucho al Papa León XIII y a la mayoría de los obispos españoles. En un ambiente de tanta religiosidad y distinción, la educación de la Santa fue esmeradísima. Recibió el sacramento de la confirmación en 1896 y la primera comunión en 1902.
En ella se destacaba una inteligencia clara y profunda, y una voluntad siempre orientada hacia el bien. En su juventud, además de cultivar su vida de piedad y de llevar a cabo sus estudios privados de lengua y cultura general, se dedicó a las obras de beneficencia y caridad, ayudando a muchas familias, pobres y marginados.
"No quiero la vida más que para imitar lo más posible la de Cristo", había escrito. Con este deseo, amó y practicó la pobreza heroicamente
Muchos de lo que estudiaron su vida, Consultores Teólogos en Roma, la han llamado: mujer carismática, profética y providencial.
Su gran caridad hizo que siempre se interesara por los problemas de los demás y se esforzaba por solucionarlos. Desde la clausura de La Aldehuela fundó un colegio para niños pobres, e hizo construir una barriada con numerosísimas casas y una Iglesia.
Santa Maravillas murió en el Carmelo de la Aldehuela el 11 de Diciembre de 1974.
Fue beatificada en Roma por Juan Pablo II el 10 de Mayo de 1998 y canonizada por el mismo Papa el 3 de Mayo de 2003 en Madrid.
PENSAMIENTOS DE SANTA MARAVILLAS DE JESÚS
"¡Cómo tenemos que ser con Él y qué delicadezas de amor tenemos que tener; que amor con amor se paga!"
"Este tiempo de la vida tan corto hemos de aprovecharlo con alegría, ofreciéndole con gozo todo cuanto suceda, que todo es para que crezcamos en el amor"
"Sí, ámenle mucho, así con obras, sin mirar para nada nuestro consuelo"
"El amor del Señor no tiene límites, que no lo tenga tampoco el nuestro"
"Si le somos fieles, cada día aumenta la capacidad de amarle. ¡Qué felicidad!"
"Yo no quiero saber otra cosa sino amar al Señor. ¡Qué pequeño, qué nada se ve el mundo y qué insensatas todas las luchas y deseos que en él hay!"
"El Señor nunca deja de inspirar al alma lo que debe hacer, siempre que ella le escuche en vacío de todo lo suyo"
"Es una felicidad el estar colgados de la providencia del Señor y ver con qué delicadísimo amor lo prepara Él todo"
"Sin Él nada podemos, pero con Él, todo"
"No quiero sino confiar a ciegas y esperar contra toda esperanza, sin ocuparme de mí"
"El Señor nos lo arregla todo, aunque le guste apretar un poquito para que luego le apreciemos más"
"¡Cuánto hace gozar la verdadera caridad!"
"La caridad para con Dios se mide por la caridad que se tiene con el prójimo, y ésta roba el Corazón del Señor y...el de las criaturas también"
"Necesito vivir olvidada, desconocida, despreciada, lo más cerca posible de su vida santísima. No tengo más que esta vida, y quisiera darle durante ella todo el dolor, toda la humillación que sea posible"
"El Señor busca almas vacías, para llenarlas de Sí"
"El camino de la propia santificación es el santo misterio de la cruz"
"¡Que hermosa es la oración del Rosario! Lo más eficaz, tanto para la conversión como para el mayor fervor de la vida, es el rezo del santo Rosario. Jesús dará a su Madre todo cuento le pida"
"El Señor es el único que puede tocar los corazones, y la oración nunca deja de ser escuchada"
"Con el recogimiento interior y exterior, oración y limpieza de alma, vivamos una vida interior en una conversación íntima con nuestro Dios, por una continua oración"
¡Que hermoso es prescindir de criaturas y ver a Dios en todas!
"No olvide que todo nos viene de Jesús por María"
"Intérnese en ese Corazón de Jesús donde tiene hecho su nido y viva ahí, abandonada y segura, sólo para Él"
"Nada estorba a la santidad si somos fieles"
"¡En la soledad habla Él más al corazón!"
Padre Pio de Pietrelcina ¡¡INCORRUPTO!!

Escribir a estas alturas sobre el hallazgo del cuerpo incorrupto del Santo Padre Pio de Pietrelcina, no tiene mucho sentido para mi, máxime cuando han transcurrido varios meses de ello, y en todos o casi todos los medios de comunicación social ha trascendido la noticia.
No deseo tampoco hacer aquí una cronología de su vida y milagros, pues la primera, casi todos la conocemos, y los segundos, son tan extensos, que no tendríamos sitio suficiente para ello.
De lo que si quiero escribir en estas líneas es de la importancia que el hallazgo del cuerpo ha tenido, y tendrá, en la Historia de la Iglesia.
Padre Pio fue un "santo de la gente", santo de pueblo. Durante su vida mortal se entregó por completo a los hombres, sus hermanos. Soportó estoicamente los acerbos dolores que supone estar crucificado en vida durante cincuenta años, y ya sabeis a qué me refiero.
Ahora, la reliquia de su cuerpo, desafiando las leyes naturales, nos presenta el mayor y más precioso milagro del Padre Pio, la INCORRUPTIBILIDAD.
El cuerpo NO es una momia, no está seco ni acartonado, sencillamente, está Incorrupto. Tiene la total apariencia de quien no está muerto, sino dormido. Impresiona poderosamente a los sentidos acercarse a él y mirarlo de cerca.
Un cuerpo humano, cuarenta años muerto y enterrado... incorrupto, y de esa forma... solo puede ser por una cosa...
"Ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la tierra, de la que fuiste tomado, porque polvo eres, y en polvo te convertirás..."
Solo Dios tiene poder de abolir sus leyes... Padre Pio ha merecido de Dios ese regalo. Y ahora lo comparte con nosotros.
En este apostolado, como sabeis, custodiamos numerosas reliquias del Santo de Pietrelcina, entre ellas, un trozo de paño con que se cubría los estigmas, y que se encuentra manchado de sangre. Lo conservamos como un gran Tesoro, pero si queremos compartir con todos sus devotos que lo soliciten, fragmentos de lienzo tocados al relicario que contiene dicha insigne reliquia del santo.
Para ello, diríjanse a este apostolado o dejen su comentario en este blog con email de contacto.
viernes 18 de septiembre de 2009
LIBRO; VIDA del actual CABALLERO CRUZADO

"La Santa Misa y la Sagrada Comunión del Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo es el centro mismo de su vida, pues en ella se fortalece su alma hasta hacerse digna del mismo Dios. Esa es la grandeza de la Misericordia y del Amor de nuestro Dios y Señor Jesucristo, y que radica en hacerse tan en extremo asequible al ser humano, y compartir con él su divinidad, hasta hacerlo parte de su misma esencia. Dejó de llamarnos siervos para llamarnos amigos, y ahora más que amigos, hijos, e hijos muy amados de su Divino Corazón.Y si somos hijos muy amados del Corazón Divino de Dios mismo, no podemos menos que ser hijos muy amados de su Divina Esposa, Nuestra Santa Madre Iglesia. Nosotros, los caballeros cruzados, entendemos y creemos que no es posible amar a Dios y menospreciar a su esposa amada, La Iglesia, nacida de la herida del Costado de Cristo abierto en la Cruz por la Lanza de Longinos."
En este libreto encuadernado se describe la forma de vida y actuación de los sucesores de los Caballeros Cruzados, reglas sencillas de vida que conducen a la Santidad del alma. Muy útil tanto para aquellos que llevan una vida comprometida con Dios, como para aquellos otros que desean llevarla en su sistema de vida normal.
PVP.- 10 € (gastos de envío no incluidos, contra reembolso en España. Transferencia Bancaria para el extranjero)
De venta exclusiva en este Apostolado de las Reliquias.
martes 1 de septiembre de 2009
REGLA DE LOS CABALLEROS GUARDIANES DEL APOSTOLADO DE LAS RELIQUIAS
1.- Los Guardianes del Apostolado se esforzarán en vivir el día a día conformando su vida con la Voluntad de Dios y de conformidad al Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.
2.- Oración, Sagrada Escritura, Contemplación y Santo Sacrificio de la Misa, unidos a una perfecta contrición de los pecados y confesión sacramental, serán de obligado cumplimiento para que en el alma de los guardianes, anide la santidad de aquellos cuyas reliquias custodian, protegen y veneran.
3.- Trabajen activamente para fomentar el culto a los bienaventurados santos y a sus benditas reliquias, promoviendo exposiciones, bendiciones, procesiones, conferencias y veneraciones públicas de las mismas.
4.- No duden en rescatar las reliquias que se hallen en peligro de pérdida o profanación, restauren su culto, y fomenten la devoción al santo al cual pertenecen.
5.- Es imperativo conformar nuestra fe con la fe de Nuestra Santa Madre Iglesia, Católica, Apostólica y Romana, única y verdadera de Nuestro Señor Jesucristo.
6.- Vivan en unión filial con el Papa, Sucesor de San Pedro, los Obispos y sacerdotes, y colaboren abiertamente en la Misión Apostólica de la Iglesia.
7.- "No soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en mi". He ahí la meta de la perfección del Caballero guardián, vivir siempre conforme a Cristo y que de todos sea siempre reconocido.
8.- Al igual que a los santos, manifiesten siempre un filial amor a María Santísima, Reina de todos los Santos, pues nada niega Cristo al alma que suplica por medio de su Bendita Madre.
9.- Como guardianes de la Santidad, lleven una vida santa en su estado particular, y pidan a Dios, por la comunión de todos los santos, esa misma santidad para ellos y sus hermanos.
10.- Que la oración de la tarde sea punto de encuentro y unión espiritual de todos los hermanos y Guardianes.
11.- Especialmente a los Comendadores se les exhorta a que instruyan fiel y rectamente, con el ejemplo y la palabra, a los hermanos, para que observen la Regla y edifiquen su vida sobre la roca sólida que es Cristo, Santo de los Santos y fortaleza de los mártires.
12.- A todos se les exhorta a un abierto diálogo y fraternal afecto hacia sus Comendadores.
13.- No escatimen esfuerzos ni medios materiales para efectuar obras a Mayor Gloria de Dios, y trabajar por aumentar el Sagrado Tesoro que tenemos en custodia; las Reliquias de los Santos.
14.- Que los bienes materiales de los que dispongan sean valorados en su justa medida, y que ya que Dios se los confió como administradores, hagan buen uso de ellos en favor de la edificación de su espíritu y bien de los hermanos necesitados.
15.- No dejen de colaborar y ayudar, con los medios a su alcance, en la realización de las obras del apostolado (rescate de reliquias, preparación de relicarios, exposiciones, etc...)
16.- Que el trabajo diario sea fuente de santificación y medio de colaboración en la Creación de Dios.
17.- Sin ser eximidos de sus votos, y en conciencia propia, los guardianes que deseen abandonar su cargo y pertenencia a este apostolado, lo podrán hacer con total libertad y sin cargo alguno. El deseo manifiesto de hacerlo bastará para su eliminación del libro de Registro oficial.
CONFORMES CON ESTAS REGLAS, LOS MIEMBROS DEL APOSTOLADO DE LAS RELIQUIAS TRABAJARAN ACTIVAMENTE Y EN COOPERACIÓN CON LA IGLESIA PARA FOMENTAR EL CULTO A LOS SANTOS Y LA VENERACIÓN DE SUS BENDITAS RELIQUIAS, PROMOVIENDO PEREGRINACIONES, EXPOSICIONES Y DEMÁS ACTIVIDADES DE UTILIDAD. PROTEGER Y VENERAR LAS BENDITAS RELIQUIAS, Y COLABORAR EN AUMENTAR EL TESORO DE RELIQUIAS QUE TENEMOS EN CUSTODIA MEDIANTE PETICIONES DE RELIQUIAS A SANTUARIOS, CONVENTOS, PARROQUIAS Y PARTICULARES PARA DEPOSITARLAS EN LAS ARCAS SANTAS DEL APOSTOLADO Y QUE SEAN EXPUESTAS PUBLICAMENTE.
2.- Oración, Sagrada Escritura, Contemplación y Santo Sacrificio de la Misa, unidos a una perfecta contrición de los pecados y confesión sacramental, serán de obligado cumplimiento para que en el alma de los guardianes, anide la santidad de aquellos cuyas reliquias custodian, protegen y veneran.
3.- Trabajen activamente para fomentar el culto a los bienaventurados santos y a sus benditas reliquias, promoviendo exposiciones, bendiciones, procesiones, conferencias y veneraciones públicas de las mismas.
4.- No duden en rescatar las reliquias que se hallen en peligro de pérdida o profanación, restauren su culto, y fomenten la devoción al santo al cual pertenecen.
5.- Es imperativo conformar nuestra fe con la fe de Nuestra Santa Madre Iglesia, Católica, Apostólica y Romana, única y verdadera de Nuestro Señor Jesucristo.
6.- Vivan en unión filial con el Papa, Sucesor de San Pedro, los Obispos y sacerdotes, y colaboren abiertamente en la Misión Apostólica de la Iglesia.
7.- "No soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en mi". He ahí la meta de la perfección del Caballero guardián, vivir siempre conforme a Cristo y que de todos sea siempre reconocido.
8.- Al igual que a los santos, manifiesten siempre un filial amor a María Santísima, Reina de todos los Santos, pues nada niega Cristo al alma que suplica por medio de su Bendita Madre.
9.- Como guardianes de la Santidad, lleven una vida santa en su estado particular, y pidan a Dios, por la comunión de todos los santos, esa misma santidad para ellos y sus hermanos.
10.- Que la oración de la tarde sea punto de encuentro y unión espiritual de todos los hermanos y Guardianes.
11.- Especialmente a los Comendadores se les exhorta a que instruyan fiel y rectamente, con el ejemplo y la palabra, a los hermanos, para que observen la Regla y edifiquen su vida sobre la roca sólida que es Cristo, Santo de los Santos y fortaleza de los mártires.
12.- A todos se les exhorta a un abierto diálogo y fraternal afecto hacia sus Comendadores.
13.- No escatimen esfuerzos ni medios materiales para efectuar obras a Mayor Gloria de Dios, y trabajar por aumentar el Sagrado Tesoro que tenemos en custodia; las Reliquias de los Santos.
14.- Que los bienes materiales de los que dispongan sean valorados en su justa medida, y que ya que Dios se los confió como administradores, hagan buen uso de ellos en favor de la edificación de su espíritu y bien de los hermanos necesitados.
15.- No dejen de colaborar y ayudar, con los medios a su alcance, en la realización de las obras del apostolado (rescate de reliquias, preparación de relicarios, exposiciones, etc...)
16.- Que el trabajo diario sea fuente de santificación y medio de colaboración en la Creación de Dios.
17.- Sin ser eximidos de sus votos, y en conciencia propia, los guardianes que deseen abandonar su cargo y pertenencia a este apostolado, lo podrán hacer con total libertad y sin cargo alguno. El deseo manifiesto de hacerlo bastará para su eliminación del libro de Registro oficial.
CONFORMES CON ESTAS REGLAS, LOS MIEMBROS DEL APOSTOLADO DE LAS RELIQUIAS TRABAJARAN ACTIVAMENTE Y EN COOPERACIÓN CON LA IGLESIA PARA FOMENTAR EL CULTO A LOS SANTOS Y LA VENERACIÓN DE SUS BENDITAS RELIQUIAS, PROMOVIENDO PEREGRINACIONES, EXPOSICIONES Y DEMÁS ACTIVIDADES DE UTILIDAD. PROTEGER Y VENERAR LAS BENDITAS RELIQUIAS, Y COLABORAR EN AUMENTAR EL TESORO DE RELIQUIAS QUE TENEMOS EN CUSTODIA MEDIANTE PETICIONES DE RELIQUIAS A SANTUARIOS, CONVENTOS, PARROQUIAS Y PARTICULARES PARA DEPOSITARLAS EN LAS ARCAS SANTAS DEL APOSTOLADO Y QUE SEAN EXPUESTAS PUBLICAMENTE.
lunes 27 de julio de 2009
Oración Diaria para los Caballeros de la Ultima Cruzada

Trinidad Altísima, Padre, Hijo y Espíritu Santo, concédenos a nosotros, tus humildes siervos, que honramos, veneramos, restauramos, defendemos y protegemos tus sagradas reliquias y las de tus gloriosos santos, que podamos obtener, mediante su intercesión y oraciones, la abundancia de tus auxilios y gracias, pues con urgencia los necesitamos en esta hora oscura en que las fuerzas del mal vuelven a avanzar de nuevo sobre el cristianismo, atacando a la Santa Iglesia en los Sacramentos, Dogmas, Papado y antiguos cultos y devociones a tus santos.
Concédenos, Señor Jesucristo, Rey del mundo entero, Tu Bendición y abundancia de divinas mercedes, y muéstranos Tu herido y desfigurado Santo Rostro, impreso sobre la Santa Síndone y Sudario, y permite que desciendan sobre nosotros, desde el Santo Grial, infinitas gotas de tu preciosa sangre, que constituyan para nosotros espiritual armadura contra el enemigo, cubriéndonos, como a Tí tu santa túnica y manto.
Otórganos, Señor, el coraje de San Luis, Rey de Francia, Beato Nuño Alvarez Pepeira, último caballero de la mesa redonda, y de los demás hombres y mujeres santos, religiosos y laicos, que participaron en las anteriores cruzadas, y en cuyos nombres también imploramos tu ayuda.
Que podamos gustosamente llevar tu santa Corona de Espinas y ser fuertes, firmes y leales en medio de los sufrimientos, persecuciones, profanaciones, sacrilegios e indiferencias, hasta la muerte si fuera necesario.
Señor, protege de los demonios a tu servidor el Papa, sucesor de San Pedro, bajo cuya santa corona, en filial obediencia, continuamos en esta Santa Cruzada de reparación del Sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús y del triunfante e Inmaculado Corazón de María.
Quiera tu bondad, Señor, que después de ayudarnos a llevar tu Santa Cruz, pueda de nuevo ser victoriosamente enarbolada como símbolo para todos de triunfo sobre el pecado y la muerte. Así esperamos la venida de tu Reino Glorioso, la resurrección de los muertos y la comunión de los santos, cuyas reliquias, vigilantes, veneramos y protegemos.
Todo esto pedimos, a través de los méritos de tus bienaventurados santos, para la conversión de los pecadores, y como sufragio de las pobres almas del purgatorio, en Tu santo nombre, y para Tu honor y gloria, ahora y siempre, AMEN.
CREDO, PADRE NUESTRO Y AVEMARIA
¡Gloria sea a nuestra Señora, reina de los Angeles y los Santos! ¡Rogad por nosotros!
¡San Miguel arcángel, defiéndenos!
miércoles 8 de julio de 2009
LA INVOCACIÓN, VENERACIÓN Y RELIQUIAS DE LOS SANTOS Y LAS IMAGENES (Concilio de Trento)

Manda el santo Concilio a todos los Obispos, y demás personas que tienen el cargo y obligación de enseñar, que instruyan con exactitud a los fieles ante todas cosas, sobre la intercesión e invocación de los santos, honor de las reliquias, y uso legítimo de las imágenes, según la costumbre de la Iglesia Católica y Apostólica, recibida desde los tiempos primitivos de la religión cristiana, y según el consentimiento de los santos Padres, y los decretos de los sagrados concilios; enseñándoles que los santos que reinan juntamente con Cristo, ruegan a Dios por los hombres; que es bueno y útil invocarlos humildemente, y recurrir a sus oraciones, intercesión, y auxilio para alcanzar de Dios los beneficios por Jesucristo su hijo, nuestro Señor, que es sólo nuestro redentor y salvador; y que piensan impíamente los que niegan que se deben invocar los santos que gozan en el cielo de eterna felicidad; o los que afirman que los santos no ruegan por los hombres; o que es idolatría invocarlos, para que rueguen por nosotros, aun por cada uno en particular; o que repugna a la palabra de Dios, y se opone al honor de Jesucristo, único mediador entre Dios y los hombres; o que es necedad suplicar verbal o mentalmente a los que reinan en el cielo.
Instruyan también a los fieles en que deben venerar los santos cuerpos de los santos mártires, y de otros que viven con Cristo, que fueron miembros vivos del mismo Cristo, y templos del Espíritu Santo, por quien han de resucitar a la vida eterna para ser glorificados, y por los cuales concede Dios muchos beneficios a los hombres; de suerte que deben ser absolutamente condenados, como antiquísimamente los condenó, y ahora también los condena la Iglesia, los que afirman que no se deben honrar, ni venerar las reliquias de los santos; o que es en vano la adoración que estas y otros monumentos sagrados reciben de los fieles; y que son inútiles las frecuentes visitas a las capillas dedicadas a los santos con el fin de alcanzar su socorro. Además de esto, declara que se deben tener y conservar, principalmente en los templos, las imágenes de Cristo, de la Virgen madre de Dios, y de otros santos, y que se les debe dar el correspondiente honor y veneración: no porque se crea que hay en ellas divinidad, o virtud alguna por la que merezcan el culto, o que se les deba pedir alguna cosa, o que se haya de poner la confianza en las imágenes, como hacían en otros tiempos los gentiles, que colocaban su esperanza en los ídolos; sino porque el honor que se da a las imágenes, se refiere a los originales representados en ellas; de suerte, que adoremos a Cristo por medio de las imágenes que besamos, y en cuya presencia nos descubrimos y arrodillamos; y veneremos a los santos, cuya semejanza tienen: todo lo cual es lo que se halla establecido en los decretos de los concilios, y en especial en los del segundo Niceno contra los impugnadores de las imágenes.Enseñen con esmero los Obispos que por medio de las historias de nuestra redención, expresadas en pinturas y otras copias, se instruye y confirma el pueblo recordándole los artículos de la fe, y recapacitándole continuamente en ellos: además que se saca mucho fruto de todas las sagradas imágenes, no sólo porque recuerdan al pueblo los beneficios y dones que Cristo les ha concedido, sino también porque se exponen a los ojos de los fieles los saludables ejemplos de los santos, y los milagros que Dios ha obrado por ellos, con el fin de que den gracias a Dios por ellos, y arreglen su vida y costumbres a los ejemplos de los mismos santos; así como para que se exciten a adorar, y amar a Dios, y practicar la piedad. Y si alguno enseñare, o sintiere lo contrario a estos decretos, sea excomulgado. Mas si se hubieren introducido algunos abusos en estas santas y saludables prácticas, desea ardientemente el santo Concilio que se exterminen de todo punto; de suerte que no se coloquen imágenes algunas de falsos dogmas, ni que den ocasión a los rudos de peligrosos errores. Y si aconteciere que se expresen y figuren en alguna ocasión historias y narraciones de la sagrada Escritura, por ser estas convenientes a la instrucción de la ignorante plebe; enséñese al pueblo que esto no es copiar la divinidad, como si fuera posible que se viese esta con ojos corporales, o pudiese expresarse con colores o figuras. Destiérrese absolutamente toda superstición en la invocación de los santos, en la veneración de las reliquias, y en el sagrado uso de las imágenes; ahuyéntese toda ganancia sórdida; evítese en fin toda torpeza; de manera que no se pinten ni adornen las imágenes con hermosura escandaloa; ni abusen tampoco los hombres de las fiestas de los santos, ni de la visita de las reliquias, para tener convitonas, ni embriagueces: como si el lujo y lascivia fuese el culto con que deban celebrar los días de fiesta en honor de los santos. Finalmente pongan los Obispos tanto cuidado y diligencia en este punto, que nada se vea desordenado, o puesto fuera de su lugar, y tumultuariamente, nada profano y nada deshonesto; pues es tan propia de la casa de Dios la santidad. Y para que se cumplan con mayor exactitud estas determinaciones, establece el santo Concilio que a nadie sea lícito poner, ni procurar se ponga ninguna imagen desusada y nueva en lugar ninguno, ni iglesia, aunque sea de cualquier modo exenta, a no tener la aprobación del Obispo. Tampoco se han de admitir nuevos milagros, ni adoptar nuevas reliquias, a no reconocerlas y aprobarlas el mismo Obispo. Y este luego que se certifique en algún punto perteneciente a ellas, consulte algunos teólogos y otras personas piadosas, y haga lo que juzgare convenir a la verdad y piedad. En caso de deberse extirpar algún abuso, que sea dudoso o de difícil resolución, o absolutamente ocurra alguna grave dificultad sobre estas materias, aguarde el Obispo antes de resolver la controversia, la sentencia del Metropolitano y de los Obispos comprovinciales en concilio provincial; de suerte no obstante que no se decrete ninguna cosa nueva o no usada en la Iglesia hasta el presente, sin consultar al Romano Pontífice
Instruyan también a los fieles en que deben venerar los santos cuerpos de los santos mártires, y de otros que viven con Cristo, que fueron miembros vivos del mismo Cristo, y templos del Espíritu Santo, por quien han de resucitar a la vida eterna para ser glorificados, y por los cuales concede Dios muchos beneficios a los hombres; de suerte que deben ser absolutamente condenados, como antiquísimamente los condenó, y ahora también los condena la Iglesia, los que afirman que no se deben honrar, ni venerar las reliquias de los santos; o que es en vano la adoración que estas y otros monumentos sagrados reciben de los fieles; y que son inútiles las frecuentes visitas a las capillas dedicadas a los santos con el fin de alcanzar su socorro. Además de esto, declara que se deben tener y conservar, principalmente en los templos, las imágenes de Cristo, de la Virgen madre de Dios, y de otros santos, y que se les debe dar el correspondiente honor y veneración: no porque se crea que hay en ellas divinidad, o virtud alguna por la que merezcan el culto, o que se les deba pedir alguna cosa, o que se haya de poner la confianza en las imágenes, como hacían en otros tiempos los gentiles, que colocaban su esperanza en los ídolos; sino porque el honor que se da a las imágenes, se refiere a los originales representados en ellas; de suerte, que adoremos a Cristo por medio de las imágenes que besamos, y en cuya presencia nos descubrimos y arrodillamos; y veneremos a los santos, cuya semejanza tienen: todo lo cual es lo que se halla establecido en los decretos de los concilios, y en especial en los del segundo Niceno contra los impugnadores de las imágenes.Enseñen con esmero los Obispos que por medio de las historias de nuestra redención, expresadas en pinturas y otras copias, se instruye y confirma el pueblo recordándole los artículos de la fe, y recapacitándole continuamente en ellos: además que se saca mucho fruto de todas las sagradas imágenes, no sólo porque recuerdan al pueblo los beneficios y dones que Cristo les ha concedido, sino también porque se exponen a los ojos de los fieles los saludables ejemplos de los santos, y los milagros que Dios ha obrado por ellos, con el fin de que den gracias a Dios por ellos, y arreglen su vida y costumbres a los ejemplos de los mismos santos; así como para que se exciten a adorar, y amar a Dios, y practicar la piedad. Y si alguno enseñare, o sintiere lo contrario a estos decretos, sea excomulgado. Mas si se hubieren introducido algunos abusos en estas santas y saludables prácticas, desea ardientemente el santo Concilio que se exterminen de todo punto; de suerte que no se coloquen imágenes algunas de falsos dogmas, ni que den ocasión a los rudos de peligrosos errores. Y si aconteciere que se expresen y figuren en alguna ocasión historias y narraciones de la sagrada Escritura, por ser estas convenientes a la instrucción de la ignorante plebe; enséñese al pueblo que esto no es copiar la divinidad, como si fuera posible que se viese esta con ojos corporales, o pudiese expresarse con colores o figuras. Destiérrese absolutamente toda superstición en la invocación de los santos, en la veneración de las reliquias, y en el sagrado uso de las imágenes; ahuyéntese toda ganancia sórdida; evítese en fin toda torpeza; de manera que no se pinten ni adornen las imágenes con hermosura escandaloa; ni abusen tampoco los hombres de las fiestas de los santos, ni de la visita de las reliquias, para tener convitonas, ni embriagueces: como si el lujo y lascivia fuese el culto con que deban celebrar los días de fiesta en honor de los santos. Finalmente pongan los Obispos tanto cuidado y diligencia en este punto, que nada se vea desordenado, o puesto fuera de su lugar, y tumultuariamente, nada profano y nada deshonesto; pues es tan propia de la casa de Dios la santidad. Y para que se cumplan con mayor exactitud estas determinaciones, establece el santo Concilio que a nadie sea lícito poner, ni procurar se ponga ninguna imagen desusada y nueva en lugar ninguno, ni iglesia, aunque sea de cualquier modo exenta, a no tener la aprobación del Obispo. Tampoco se han de admitir nuevos milagros, ni adoptar nuevas reliquias, a no reconocerlas y aprobarlas el mismo Obispo. Y este luego que se certifique en algún punto perteneciente a ellas, consulte algunos teólogos y otras personas piadosas, y haga lo que juzgare convenir a la verdad y piedad. En caso de deberse extirpar algún abuso, que sea dudoso o de difícil resolución, o absolutamente ocurra alguna grave dificultad sobre estas materias, aguarde el Obispo antes de resolver la controversia, la sentencia del Metropolitano y de los Obispos comprovinciales en concilio provincial; de suerte no obstante que no se decrete ninguna cosa nueva o no usada en la Iglesia hasta el presente, sin consultar al Romano Pontífice
NORMAS PROTOCOLARES PARA SOLICITAR LA VISITA Y EXPOSICIÓN DEL ARCA SANTA DE LAS RELIQUIAS.

- La visita del Arca Santa puede solicitarse tanto para parroquias, basílicas, santuarios y conventos, como para particulares (devoción privada)
o En caso de ser visita particular (domicilios particulares), las reliquias no podrán ser veneradas públicamente, sino privadamente por los asistentes al acto.
o Para que las reliquias sean veneradas públicamente su exposición debe ser realizada en un templo o parroquia cerca del Altar Consagrado (Código de Derecho Canónico, N.ºs 1282 y 1289)
- La visita del Arca Santa deberá solicitarse por escrito, para lo cual pueden enviar su solicitud al Apostolado de las Reliquias (apostoladodelasreliquias@hotmail.com) debiendo aportar información concisa del lugar donde se desea recibir la visita del Arca Santa.
- Aprobada su solicitud, nos pondremos en contacto con usted para programar la visita.
- Para recibir la visita del Arca Santa, se deberá disponer una mesa a modo de altar alternativo, cubierta con un paño blanco, y adornada con ofrendas florales y lámparas de cera encendidas.
- La Comisión de Custodia del Arca Santa la portará hasta dicho lugar, donde se celebrará la Santa Misa que toque conforme al misal, y posteriormente la veneración de las reliquias, letanía de los santos tras el santo Rosario.
- Si desea impartir la bendición (solo para sacerdotes) a la feligresía con la reliquia de algún santo concreto en especial, comuníquelo en su solicitud, para portar el viril relicario con la reliquia ya montada en el mismo.
- Los gastos derivados de la visita correrán por parte del solicitante (se indicará debidamente la cuantía cuando nos pongamos en contacto con usted para comunicar la viabilidad de la visita, por si continúa interesando) y deberán ser ingresados en la Cuenta Corriente del Apostolado que le será facilitada a la mayor brevedad posible. El Arca de las Reliquias se halla emplazada en la localidad de Agüimes (Las Palmas de Gran Canaria).
- Si desea que alguna reliquia particular forme parte del tesoro del Arca Santa, podrá hacer dicha donación durante su visita, al Hno. Guardián de las Sagradas Reliquias. En tal caso recordamos que para que una reliquia pueda ser venerada públicamente debe disponer de auténtica (certificado oficial de autenticidad). En caso de reliquias que no la posean, pasarán a formar parte del museo de reliquias en lugar de entrar en el Arca Santa itinerante. Y es imprescindible que las reliquias pertenezcan a Santos, Beatos, Venerables o Siervos de Dios legítimamente reconocidos por Ntra. Sta. Madre Iglesia.El Arca Santa irá acompañada por la Comisión de Custodia del Arca Santa que suele acompañarla en estos casos, a saber; El Hermano Guardián de las Sagradas Reliquias, y un Comisionado para la Custodia del Arca Santa.
PROYECTO Apostolado de las Reliquias; Exposición de las Reliquias de los Santos

NOTAS PREVIAS IMPORTANTES
PROYECTO DE EXPOSICIÓN DE SAGRADAS RELIQUIAS
La presente documentación, fiel a la original, pretende informar sobre el proyecto de exposición de Sagradas Reliquias contenidas en el Arca Santa, que es de interés llevar a cabo en las parroquias diocesanas, con la intención de que el pueblo fiel, por medio de estos tesoros de santidad, conozca y venere a nuestros benditos santos y otras grandes figuras del cristianismo.
Este proyecto está siendo bendecido por Obispos y Arzobispos de toda España, muestra de lo cual se presentan las reproducciones de dos de ellos, nuestro amado Sr. Cardenal Arzobispo, Fray Carlos Amigó, y el Señor Obispo de Cádiz-Ceuta, D. Antonio Ceballos
Con la Bendición de los Cardenales presidentes de la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal Saraiva. De la Sagrada Congregación para las Iglesias Orientales, Monseñor Mauricio Malvestiti, El Arcipreste de la Patriarcal Basílica Vaticana, Cardenal Francesco Marchisano, el de la Basílica Lateranense, Monseñor Marco Frisina, De la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Monseñor Domenico Sorrentino, del Oficio de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, Monseñor Piero Marini, los Padres Guardianes de Tierra Santa, los Padres Maronitas de la Basílica de Ntra. Sra. Del Líbano (Harissa – El Líbano), P. Edmund Power, Abad de la Basílica de San Pablo Extramuros, Comunidad Benedictina de Rio de Janeiro (Brasil) y la consideración más distinguida de numerosos Cabildos Españoles, Curias Generales y Postulaciones en Roma, numerosas Basílicas, Santuarios, Hermandades, Cofradías y Comunidades Religiosas y Sacerdotes, así como de numerosos hermanos seglares.
Al mismo tiempo, pretende continuar recopilando santas reliquias de nuestra patria y otras diócesis mundiales (NIHIL OBSTAT + Carlos, Card. Amigó, Arz. de Sevilla, 14/10/05, Cancillería Apostólica), para lo cual, rogamos su amable colaboración, si procede.
Dado el visto bueno por Fr. Carlos, Cardenal Amigó, Arzobispo de Sevilla.
PROYECTO DE EXPOSICIÓN DE SAGRADAS RELIQUIAS
La presente documentación, fiel a la original, pretende informar sobre el proyecto de exposición de Sagradas Reliquias contenidas en el Arca Santa, que es de interés llevar a cabo en las parroquias diocesanas, con la intención de que el pueblo fiel, por medio de estos tesoros de santidad, conozca y venere a nuestros benditos santos y otras grandes figuras del cristianismo.
Este proyecto está siendo bendecido por Obispos y Arzobispos de toda España, muestra de lo cual se presentan las reproducciones de dos de ellos, nuestro amado Sr. Cardenal Arzobispo, Fray Carlos Amigó, y el Señor Obispo de Cádiz-Ceuta, D. Antonio Ceballos
Con la Bendición de los Cardenales presidentes de la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal Saraiva. De la Sagrada Congregación para las Iglesias Orientales, Monseñor Mauricio Malvestiti, El Arcipreste de la Patriarcal Basílica Vaticana, Cardenal Francesco Marchisano, el de la Basílica Lateranense, Monseñor Marco Frisina, De la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Monseñor Domenico Sorrentino, del Oficio de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, Monseñor Piero Marini, los Padres Guardianes de Tierra Santa, los Padres Maronitas de la Basílica de Ntra. Sra. Del Líbano (Harissa – El Líbano), P. Edmund Power, Abad de la Basílica de San Pablo Extramuros, Comunidad Benedictina de Rio de Janeiro (Brasil) y la consideración más distinguida de numerosos Cabildos Españoles, Curias Generales y Postulaciones en Roma, numerosas Basílicas, Santuarios, Hermandades, Cofradías y Comunidades Religiosas y Sacerdotes, así como de numerosos hermanos seglares.
Al mismo tiempo, pretende continuar recopilando santas reliquias de nuestra patria y otras diócesis mundiales (NIHIL OBSTAT + Carlos, Card. Amigó, Arz. de Sevilla, 14/10/05, Cancillería Apostólica), para lo cual, rogamos su amable colaboración, si procede.
Dado el visto bueno por Fr. Carlos, Cardenal Amigó, Arzobispo de Sevilla.
Laus Deo
“las reliquias de los santos, sobre todo de los mártires, me merecen todo el respeto y veneración; porque ellos son el mejor comentario al Santo Evangelio. Con todo mi corazón bendigo a José García y a su obra, El Apostolado de las Reliquias en orden a establecerla en España. Este puede ser un nuevo y buen apostolado en estos tiempos en que se desacraliza todo, hasta el Divinísimo Sacramento del Altar”
Con estas palabras expresa su sentimiento el Rndo. Padre Enrique Sancho, Sacerdote, sobre la obra que propongo a continuación, el Apostolado de las Reliquias. De cierto estima este amigo sacerdote el beneficio que esta empresa puede tener para las almas del pueblo fiel, en estos tiempos en que otras ordenes profanas promueven hasta la cremación de los cadáveres con la consiguiente eliminación de la posibilidad de obtener reliquias corporales de nuevos santos.
Me llamo José García, soy Caballero Orante de la Cruzada Internacional para las Santas Reliquias, Movimiento católico nacido del Real Orden de la Corona de San Pedro, en 1.798, y nombrado GUARDIAN DE LAS SANTAS RELIQUIAS por la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos, en Roma.
El proyecto Apostolado de las Reliquias nace el 16 de Abril de 1.999. Entonces, el Santo Cenáculo de oración que dirigía personalmente se vio agraciado con la donación de una reliquia ex corpore incorrupto de San Fausto Labrador, donación del Santuario de Bujanda, donde se venera el cuerpo incorrupto del Santo, lo cual supuso una ola de devoción popular que acarreó la donación de nuevas reliquias por parte de particulares. La capilla de madera existente en el altar del oratorio privado pudo contener las primeras reliquias, mientras fueron pocas, pero lejos de quedarse aquello allí, el tesoro fue creciendo.
A la vista de la envergadura que tomaba el asunto, se habilitó, por motivos de espacio y seguridad, una nueva estancia en el altar para contener las reliquias, que por entonces se recibieron, pertenecientes a fragmentos de huesos, trozos de cuerpos incorruptos, indumentarias y otras reliquias de santos y beatos.
Reliquias de gran importancia que marcaron la existencia de este grupo de oración que cruzó las fronteras españolas y llegó a otras naciones.
Desde las sedes de Postulaciones Generales, Curias y Lugares Santos fueron enviándonos reliquias de diversos santos en lo que llamamos la última cruzada del Siglo XX. Casi 1900 reliquias de santos fueron alojadas bajo el Altar.
Por aquellas fechas, también recibimos en préstamo temporal una sagrada Reliquia que nos llenaría de ánimo, fuerza e ilusión por continuar con la tarea; se trataba de un Lignum Crucis, una astilla de la Cruz del Salvador que viajaría desde las manos de su dueño, un amigo, coleccionista de reliquias, residente en Huelva, hasta esta nuestra capilla. Durante diez meses estuvo entre sus muros, sobre el Altar de las Reliquias, que dado su número creciente, por entonces, fueron alojadas en un Arca de madera, que de inmediato las gentes dieron en llamar el “Arca Santa”.
Diez meses presidiendo nuestras oraciones, nuestros encuentros con Dios.
Hacia principios del Siglo XXI, comenzó la Primera Cruzada del XXI, en la que se alcanzó el pleno de casi 3400 reliquias en total. El Arca Santa estaba totalmente llena, y era difícil alojar más reliquias en su interior, por lo que fueron dispuestas algunas arquetas de madera auxiliares, relicarios, urnas y otros medios para conservarlas.
La culminación del proyecto, aún no ha llegado, y sospecho que tardará mucho más en llegar, pues aún a fecha actual, se siguen recibiendo reliquias continuamente.
Las contínuas oraciones se vieron recompensadas con la llegada de un sacerdote para la Celebración de la Santa Misa junto al Arca Santa, para lo que se habilitó la capilla, con afluencia de muchos fieles que confesaron antes de la celebración, y comulgaron después.
El apostolado de las Reliquias comenzó a enviar miles de reliquias de tercera clase a muchísimos fieles devotos que las solicitaban. De esta forma, en los dos primeros años se repartieron casi 5000 reliquias de San Fausto Labrador, fragmentos de lazos tocados a la reliquia de su cuerpo incorrupto, y cientos de reliquias de tercera clase del entonces Beato Padre Pio de Pietrelcina, de Santa Teresa de Jesús, San Antonio de Padua, y otros tantos santos.
El cenáculo de oración rendía culto privado a las mencionadas reliquias a diario, y las visitas de fieles devotos también se hacían casi a diario. Pronto el Arca Santa se vería repleto de admirables tesoros de santidad que hicieron de la misma un tesoro sin parangón. Todo este ingente tesoro de reliquias fue puesto en conocimiento de la Sede Apostólica Sevillana, desde donde nuestro Sr. Arzobispo tuvo a bien enviarme su bendición firmada de puño y letra. Una vez más, un caballero orante perteneciente a una Cruzada era bendecido por un Arzobispo. No solo por un Arzobispo, sino por otros Obispos Españoles, pues también tuvieron a bien colaborar en esta causa de las reliquias y enviar su bendición.
Muchos fueron los viajes que realicé por España solicitando reliquias de Santos. Extremadura y Andalucía fueron los lugares que más visité, al tiempo que me forjaba buenos contactos de sacerdotes en otras provincias, aunque mi proceso de petición de reliquias llegó más allá de las fronteras españolas, incluso al continente Americano, de donde se recibieron algunas reliquias más, de EE.UU. Egipto, Siria, Italia, Francia, Tierra Santa y Canadá sobre todo.
En esta cruzada participaron seglares, participaron sacerdotes y religiosas de diversas órdenes, entre las que caben destacar por su aportación personal las hermanas Misioneras Cruzadas de la Iglesia, y las Hermanas Carmelitas Descalzas de diversos carmelos españoles y entre todos, aportando su pequeño granito de arena, se llenó y rebosó el Arca Santa.
En la actualidad, todas y cada una de las reliquias se encuentran perfectamente localizadas y sobre todo las corporales, documentadas oficialmente y autentificadas.
Las reliquias corporales han sido la mayor adquisición obtenida. Se trata de relicarios en cuyo interior se hospedan fragmentos de huesos, de cuerpos incorruptos, de cabellos y otros fragmentos de los restos mortales de muchos santos y beatos.
Posiblemente las reliquias más importantes obtenidas serían dos trozos de los huesos del Glorioso Apóstol Santiago de Compostela, un trozo de los restos de San Francisco de Asís (cuya tumba no se abre desde el siglo XVIII), Cabellos de Santa Clara de Asís, Trozos de los cuerpos de Santa Teresa de Jesús (cerrada ya su tumba y prohibido extraer reliquias bajo pena de excomunión) y San Juan de la Cruz, de Santa Gema Galgani, de San Antonio de Padua, de San Pedro Mártir, Santa Cecilia Virgen y mártir, un fragmento de paño blanco manchado de sangre de los estigmas del Santo Padre Pío de Pietrelcina, un hueso de San Clemente I, Papa, tercer sucesor de San Pedro y un fragmento de la Cruz de Cristo (Lignum Crucis) y otro de una prenda usada por la Santísima Virgen María, Madre de Jesucristo, entre otras.
Las sagradas reliquias requerían mucho más que una simple oración y una simple casa que las acogiera, no obstante, durante mucho tiempo estuvieron custodiadas por esta familia. Muchos fieles se acercaban a orar, a traer flores, velas, etc... a sus santos de devoción. Y por supuesto, un tesoro de santidad de semejante envergadura no podía quedar quieto. Muchas reliquias viajaron a otras localidades donde fueron veneradas, y mientras eran custodiadas en esta capilla, se produjeron muchas gracias, lo que para muchos eran milagros en toda regla.
Por todo ello, decidimos que lo mejor sería compartir este tesoro de santidad con el pueblo fiel, y al igual que otros miembros de la Cruzada Internacional para las Santas Reliquias hicieran, también yo decidí solicitar los permisos oportunos para llevar a cabo exposiciones de estas piezas en las parroquias de las diócesis. Este permiso se retrasó mucho, por lo que las piezas estuvieron guarecidas durante mucho tiempo, dado que la única notificación que nos llegó del Arzobispado era la de evitar la veneración pública de las mismas en la casa donde se guardaban, y de conformidad con las leyes eclesiásticas, así se hizo.
Las piezas santas recibieron un culto privado, como está mandado, no podían dejar de ser veneradas, pero ahora, todo es distinto.
La más importante colección de reliquias existente a nivel privado en manos de un seglar ahora se prepara para viajar, para ser expuesta, para ser venerada.
El primer lugar que oficialmente se interesó por recibir la visita del Arca Santa fue la Basílica Catedral de Harissa, en el Líbano, regida por sacerdotes maronitas.
El apostolado de las Reliquias ha llevado a cabo desde hace algún tiempo varios procesos de recuperación de santas reliquias que se hallaban sacrílegamente en venta en las calles de Sevilla, así como otras que no recibían el culto adecuado, entre las que se hallaban en poder de algunos particulares que no eran veneradas. La piedad de los fieles ha querido poner tales reliquias bajo la custodia del Apostolado, y desde aquí tenemos el deber de agradecerles su ayuda y donativo desinteresado con el cual se han rescatado.
Al apostolado de las Reliquias pertenecen seglares, y pertenecen religiosos y religiosas de diversas órdenes, así como sacerdotes de diversas diócesis, en general, personas que se sienten comprometidos con el Señor mediante la custodia de las cosas santas. Un apostolado al que puede pertenecer cualquier persona que se sienta comprometida con la Iglesia, y tenga el deseo de trabajar para que las antiguas devociones y cultos a los santos a través de sus santas reliquias sea fomentada y no se pierda. Cualquier persona que desee ayudarnos a que el culto a las santas reliquias crezca, y que éstas estén debidamente protegidas, custodiadas y veneradas, aunque sea en privado.
Recordamos siempre que las santas reliquias y su veneración han constituido un sacramental muy rico en la historia de la Iglesia, que ha sido aplaudido y fomentado por todos los papas y los concilios. A este tenor recordamos que el Concilio de Trento dijo que ”La Iglesia aprueba la veneración de reliquias auténticas” y defiende ”la invocación a los santos, la veneración de las reliquias y las tumbas de los santos”. Mientras que el Concilio Vaticano II expresa que ”La Iglesia, según su tradición, venera a los santos, sus reliquias auténticas y sus imágenes”. Recordamos también que es un sacramental que, en contra de lo que otros nos quieren hacer creer, hiende sus primeras raíces en las Santas Escrituras. Nosotros no veneramos las santas reliquias creyendo que poseen poder por sí mismas. No. Las veneramos por pertenecer a quienes pertenecen y porque ellas nos recuerdan la vida, virtudes y milagros de los benditos santos, y así, a su vista, nos sentimos más fortalecidos a la hora de emular sus virtudes.
El apostolado de las reliquias quiere agradecer a cuantos han colaborado en la obtención de todas las reliquias que custodia, que no son pocos, de los más recónditos lugares del mundo. Gracias a todas las órdenes y santuarios que nos han enviado santas reliquias, así como a todas las Curias y Postulaciones, Vicepostulaciones y Cabildos, por lo mismo. A todos los Sacerdotes, Obispos, Arzobispos y Cardenales que han bendecido esta obra, y por su puesto a todos los Papas que han nombrado santos a aquellos cuyas reliquias hoy veneramos.
No deseo extender mucho más esta introducción, sino que es mi más especial deseo inaugurar esta muestra de santidad, esta exposición de sagradas reliquias, deseando que disfruten con ellas, que admirándolas se sorprendan y que sorprendiéndose, les venga el recuerdo de aquellos a los que pertenecen, y con ello, su bendición.
En esta cruzada participaron seglares, participaron sacerdotes y religiosas de diversas órdenes, entre las que caben destacar por su aportación personal las hermanas Misioneras Cruzadas de la Iglesia, y las Hermanas Carmelitas Descalzas de diversos carmelos españoles y entre todos, aportando su pequeño granito de arena, se llenó y rebosó el Arca Santa.
En la actualidad, todas y cada una de las reliquias se encuentran perfectamente localizadas y sobre todo las corporales, documentadas oficialmente y autentificadas.
Las reliquias corporales han sido la mayor adquisición obtenida. Se trata de relicarios en cuyo interior se hospedan fragmentos de huesos, de cuerpos incorruptos, de cabellos y otros fragmentos de los restos mortales de muchos santos y beatos.
Posiblemente las reliquias más importantes obtenidas serían dos trozos de los huesos del Glorioso Apóstol Santiago de Compostela, un trozo de los restos de San Francisco de Asís (cuya tumba no se abre desde el siglo XVIII), Cabellos de Santa Clara de Asís, Trozos de los cuerpos de Santa Teresa de Jesús (cerrada ya su tumba y prohibido extraer reliquias bajo pena de excomunión) y San Juan de la Cruz, de Santa Gema Galgani, de San Antonio de Padua, de San Pedro Mártir, Santa Cecilia Virgen y mártir, un fragmento de paño blanco manchado de sangre de los estigmas del Santo Padre Pío de Pietrelcina, un hueso de San Clemente I, Papa, tercer sucesor de San Pedro y un fragmento de la Cruz de Cristo (Lignum Crucis) y otro de una prenda usada por la Santísima Virgen María, Madre de Jesucristo, entre otras.
Las sagradas reliquias requerían mucho más que una simple oración y una simple casa que las acogiera, no obstante, durante mucho tiempo estuvieron custodiadas por esta familia. Muchos fieles se acercaban a orar, a traer flores, velas, etc... a sus santos de devoción. Y por supuesto, un tesoro de santidad de semejante envergadura no podía quedar quieto. Muchas reliquias viajaron a otras localidades donde fueron veneradas, y mientras eran custodiadas en esta capilla, se produjeron muchas gracias, lo que para muchos eran milagros en toda regla.
Por todo ello, decidimos que lo mejor sería compartir este tesoro de santidad con el pueblo fiel, y al igual que otros miembros de la Cruzada Internacional para las Santas Reliquias hicieran, también yo decidí solicitar los permisos oportunos para llevar a cabo exposiciones de estas piezas en las parroquias de las diócesis. Este permiso se retrasó mucho, por lo que las piezas estuvieron guarecidas durante mucho tiempo, dado que la única notificación que nos llegó del Arzobispado era la de evitar la veneración pública de las mismas en la casa donde se guardaban, y de conformidad con las leyes eclesiásticas, así se hizo.
Las piezas santas recibieron un culto privado, como está mandado, no podían dejar de ser veneradas, pero ahora, todo es distinto.
La más importante colección de reliquias existente a nivel privado en manos de un seglar ahora se prepara para viajar, para ser expuesta, para ser venerada.
El primer lugar que oficialmente se interesó por recibir la visita del Arca Santa fue la Basílica Catedral de Harissa, en el Líbano, regida por sacerdotes maronitas.
El apostolado de las Reliquias ha llevado a cabo desde hace algún tiempo varios procesos de recuperación de santas reliquias que se hallaban sacrílegamente en venta en las calles de Sevilla, así como otras que no recibían el culto adecuado, entre las que se hallaban en poder de algunos particulares que no eran veneradas. La piedad de los fieles ha querido poner tales reliquias bajo la custodia del Apostolado, y desde aquí tenemos el deber de agradecerles su ayuda y donativo desinteresado con el cual se han rescatado.
Al apostolado de las Reliquias pertenecen seglares, y pertenecen religiosos y religiosas de diversas órdenes, así como sacerdotes de diversas diócesis, en general, personas que se sienten comprometidos con el Señor mediante la custodia de las cosas santas. Un apostolado al que puede pertenecer cualquier persona que se sienta comprometida con la Iglesia, y tenga el deseo de trabajar para que las antiguas devociones y cultos a los santos a través de sus santas reliquias sea fomentada y no se pierda. Cualquier persona que desee ayudarnos a que el culto a las santas reliquias crezca, y que éstas estén debidamente protegidas, custodiadas y veneradas, aunque sea en privado.
Recordamos siempre que las santas reliquias y su veneración han constituido un sacramental muy rico en la historia de la Iglesia, que ha sido aplaudido y fomentado por todos los papas y los concilios. A este tenor recordamos que el Concilio de Trento dijo que ”La Iglesia aprueba la veneración de reliquias auténticas” y defiende ”la invocación a los santos, la veneración de las reliquias y las tumbas de los santos”. Mientras que el Concilio Vaticano II expresa que ”La Iglesia, según su tradición, venera a los santos, sus reliquias auténticas y sus imágenes”. Recordamos también que es un sacramental que, en contra de lo que otros nos quieren hacer creer, hiende sus primeras raíces en las Santas Escrituras. Nosotros no veneramos las santas reliquias creyendo que poseen poder por sí mismas. No. Las veneramos por pertenecer a quienes pertenecen y porque ellas nos recuerdan la vida, virtudes y milagros de los benditos santos, y así, a su vista, nos sentimos más fortalecidos a la hora de emular sus virtudes.
El apostolado de las reliquias quiere agradecer a cuantos han colaborado en la obtención de todas las reliquias que custodia, que no son pocos, de los más recónditos lugares del mundo. Gracias a todas las órdenes y santuarios que nos han enviado santas reliquias, así como a todas las Curias y Postulaciones, Vicepostulaciones y Cabildos, por lo mismo. A todos los Sacerdotes, Obispos, Arzobispos y Cardenales que han bendecido esta obra, y por su puesto a todos los Papas que han nombrado santos a aquellos cuyas reliquias hoy veneramos.
No deseo extender mucho más esta introducción, sino que es mi más especial deseo inaugurar esta muestra de santidad, esta exposición de sagradas reliquias, deseando que disfruten con ellas, que admirándolas se sorprendan y que sorprendiéndose, les venga el recuerdo de aquellos a los que pertenecen, y con ello, su bendición.
Jose García; Guardián de las Reliquias.
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