Los compañeros de la WEB RELICARIOS (
www.relicarios.webnode.es ) hicieron hace unos días una entrevista a José García, Guardián de la colección Apostolado de las Reliquias. La reproducimos con interés de que sea por todos conocida.
Antes de nada, agradecemos a José la deferencia que ha tenido en conceder esta entrevista en un momento que su salud es delicada. Recientemente ha sido hospitalizado y queremos manifestarle nuestro apoyo en el duro proceso de recuperación que ahora tiene por delante. Hemos tenido noticias de la decisión que se tomó de ofrecer parte de las reliquias de su colección bajo la custodia de otras personas. Queremos conocer más sobre la vida de alguien que desde hace más de 13 años lleva custodiando y protegiendo reliquias sagradas de miles de santos, por ello, reproducimos parte de una conversación que tuvimos con él.
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¿Cómo surgió la idea de custodiar reliquias?
- Bueno, realmente no fue una idea que surgiera de la nada. Yo nunca fui un niño ejemplar. Era un trasto de crío. Más de ciencia que de creencia. Pero un día, sin saber por qué, ví un reportaje sobre el cuerpo incorrupto de San Fausto Labrador, y me llamó profundamente la atención. Comencé a documentarme, a estudiar, a conocer más sobre el asunto de los cuerpos incorruptos... y una cosa lleva a la otra...
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Y llegó la primera reliquia...
- Pues si. Pero te confieso que mi primera reliquia fue un pedacito de lazo tocado a los huesos de San Martín de Porres que alguien me dió... no recuerdo quién. Pero le tomé gran afecto a esa reliquia. Estaba tocada a los huesos de un santo. Y quise tener más reliquias. Y fui pidiendo algunas. Al cabo de unos meses tenía una cajita de madera llena de estampitas con reliquias. Les tenía mucha devoción, la verdad.
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Pero de ahí a las reliquias de huesos de Santos va un gran paso.
- Si, no cabe duda que es un paso importante, pero ¿sabes qué? no fui yo quien dió ese paso. La primera reliquia de los huesos de una beata que me dieron, con ese papel en latín, que no tenía ni idea de lo que ahí ponía, yo creía que era un trocito de madera del féretro o algo así... hasta que me documenté y mi sorpresa fue que era un trozo de los huesos de la mártir. Imagínate...
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Grata sorpresa para tí, me imagino.
- Muy grata. Luego a partir de ahí me fueron enviando reliquias nuevas. Conocí la Cruzada Internacional para las Santas Reliquias, a la que fui admitido como Caballero Orador. Fui registrado en el registro oficial de la Orden, se expidió mi Certificado, que aún lo ostento enmarcado y orgulloso de serlo. Y a partir de ese momento, la colección comenzó a crecer casi a diario.
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De todas formas, José, en esta andanza, hubo bueno y hubo malo...
- Si, mucho bueno, y no puedo decir que malo, pero si cosas raras. Hubo una persona que se le ocurrió la genial idea, o él pensaría, que urgando en historias de mi pasado (te recuerdo que no fui un niño ejemplar, precisamente, era un trasto) iba a echar por tierra una colección del tipo APOSTOLADO y se jactó de descubrirme una vida secreta, un no se qué... y no se cuántas historias que sinceramente, a quienes realmente me conocen, les causaron risa y lástima.
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¿Y cómo te lo tomaste tú?
- A mi me dió exactamente igual. Yo se quien soy, cómo soy, y a lo que me dedico. A mi lo que otros digan de mi, sinceramente, me resbala. La envidia es un gusano que corroe el corazón de los hombres de una forma atormentadora y cruel, y deja la semilla de la discordia en ellos. Son personas que no tienen paz interior ni la tendrán nunca. Debemos rezar por ellos ante las benditas reliquias. No creo que una persona que no para de criticar y hablar mal de los obispos y de los sacerdotes, de condenar sus actos y decisiones, pueda tener paz interior. Obviamente si no lo hace con la Iglesia, no iba a hacerlo con el Apostolado.
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Pero sin embargo hubo una carta del Arzobispo de Sevilla que reconocía no saber nada del Apostolado ni de sus actividades...
- Normal. Resulta que el Arzobispo actual de Sevilla no es el mismo que en su momento conoció el proyecto. De Fray Carlos Amigó, que es quien supo del Apostolado y tenía inventario de todas las reliquias, es de quien guardo su permiso de veneración, sus bendiciones y sus cartas. A mi ya, lo que otros arzobispos digan, puedo entender que es normal, ellos no conocen ni yo les he contado nada del Apostolado. Pero es fácil usar esa falta de información para decir que como no sabe nada, todo es falso y mentira. Me tranquiliza saber que la Secretaría del Arzopispado de Sevilla, en su momento, me concedió el NIHIL OBSTAT, y es absolutamente original y verdadero. Es absurdo decir lo contrario, cuando tiene un número de registro, y puede comprobarse efectivamente en el mismo arzobispado su autenticidad. No sé como se atreven a tachar de falso un documento público oficial absolutamente auténtico, allá cada cual con su conciencia, ja ja ja!.
(Efectivamente quien tuvo conocimiento del Proyecto Apostolado de las Reliquias fue el Ilmo. Sr. Arzobispo Carlos, Cardenal Amigó Vallejo. El actual Arzobispo, Ilmo. Sr. D. Juan José Asenjo, desconoce sobre el Apostolado. En el tiempo que el mismo ocupó la Silla Episcopal de Sevilla, el Apostolado de las Reliquias ya se había trasladado a las Islas Canarias, de cuyo conocimiento tuvo por escrito el Ilmo. Sr. D. Francisco Casés Andreu, Obispo de Las Palmas)
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En estos trece años de Apostolado, José, se han hecho muchas cosas...
- Muchas... si yo te contara... Pero no me voy a vanagloriar en ello.
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La idea del Apostolado... ¿Con qué intención surgió, realmente?
- Bueno, la intención del Apostolado de las Reliquias era hacer publicidad, básicamente informar al público en general sobre todo lo concerniente a un tema tan interesante como olvidado, como son las reliquias. Antiguamente las reliquias tenían una gran consideración, incluso la importancia de las abadías y los monasterios dependía de la cantidad y calidad de las reliquias que tenían en ellos. Ahora se olvidan, se pierden, se venden, se compran... se están desacralizando, y es una verdadera lástima que ello suceda, entre otras cosas, porque no dejan de ser cosas sagradas. Quien tiene un poquito de sensibilidad por las cosas sagradas, sean de la religión que sean, puede hacerse una idea de esto que digo.
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Pero, seamos sinceros... esto va a suceder siempre.
- Si, lamentablemente creo que si. Pero bueno. A pesar de ello, me propuse que las reliquias al menos que tengo bajo mi custodia, esas serían veneradas como Dios y Nuestra Santa Madre Iglesia mandan, y que no sufrirían profanación alguna. Intento por todos los medios posibles aumentar el número de reliquias, para salvaguardarlas de la profanación y la pérdida. Y de momento, lo estoy consiguiendo con más de cinco mil reliquias sagradas.
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Jose... ¿Y cuando tú no estés?
(Aquí se hizo un silencio gélido...)
- Bueno, cuando yo no esté, confío que habrá alguien que continúe mi labor. Todos los días lo pido al Señor. Estoy seguro que la obra APOSTOLADO DE LAS RELIQUIAS no morirá cuando Dios me llame a mi. Entre otras cosas, porque esto no es obra de un hombre, sino de Dios. El se sirve de mi ahora, como estoy seguro en un futuro se servirá de otros. No cabe duda que esta primera etapa es la más complicada, la de mayores sacrificios, sufrimientos y dificultades, pero sin duda, será para una labor preciosa.
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¿Cuál sería tu mayor logro en estos momentos?
- Mi mayor logro no se... tal vez ser santo, ja ja ja!. Pero a un nivel más material, creo que mi alma y todos mis esfuerzos se verían recompensados si algún día quisiera Dios que algún alma caritativa hiciera donación de un lugar donde poder exponer todas las reliquias al público.
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Un Museo, dices...
- Si, algo parecido a un museo, pero de Reliquias. Son muchos los cuadros relicarios que se conservan, muchas las reliquias y objetos sagrados, y sería precioso que el Apostolado de las Reliquias tuviera un local, un lugar donde tener las reliquias expuestas a la pública visita y donde tener una capilla dedicada al Sepulcro donde guardo los huesos sagrados.
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Cuando dices huesos sagrados, te refieres a las reliquias ex ossibus...
- Si, a las reliquias de huesos, de trozos de cuerpos incorruptos, de cabellos... restos mortales en general. Son cientos los fragmentos de restos corporales que conservo en el Arca Santa, y que merecerían una capilla- cripta donde descansaran. Creo que sería precioso. Esta idea ya la consulté con amigos sacerdores y religiosos, y les pareció una idea excepcional. Así que pedimos en nuestras oraciones que el Señor nos ayude en la obtención de un lugar para ello.
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¿Hay sacerdotes y religiosos en esta obra?
- Bueno, Apostolado de las Reliquias es una obra para todos. Si, tengo muy buenos amigos sacerdotes, religiosas y religiosos de distintas órdenes que apoyan y bendicen esta obra. Y casi a diario recibo cartas y mails de apoyo y solicitando consultas y ayuda para obtener reliquias.
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¿Es importante para tí que haya interés de la Iglesia?
- No se trata de importancia o no para mí. Las Reliquias son "cosa de la Iglesia", por lo tanto, debe estar ahí siempre, en todo momento. Yo me siento feliz de que ella siga ahí, y en todo momento me tiene a su disposición. Es mi deber como católico. Mi actual párroco y el obispo de Canarias conocen la obra, pero no se pronuncian al respecto. Creo que es la postura más correcta. Tampoco se está haciendo nada malo ni nada que deba corregirse.
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¿Qué dirías a aquellos que no creen o no tienen fe?
- Bueno, no es incumbencia mía meterme en la vida de nadie, cada uno es libre de creer o no creer, tener o no tener fe. En todo caso, si les sirve de algo, puedo decirles que yo, gracias a mi fe, soy feliz, puedo decir que soy feliz. Y espero y pido a Dios que cada día aumente mi fe. Creo que una persona con fe es mejor persona, porque de alguna forma, se dá más a los demás. No se. Es mi pensamiento.
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¿En qué se diferencia la vida de una persona normal y la de un guardián de reliquias?
- Sinceramente en nada. Yo tengo una vida normal. Intento por todos los medios posibles ser buena persona, hacer mis oraciones diarias, confesar y comulgar con la mayor asiduidad posible, y respetar y tener devoción por las cosas sagradas. Creo en la intercesión de los Santos, y créeme si te digo que he visto auténticos milagros, demasiados como para no creer. Pero por lo demás, quienes guardamos reliquias no dejamos de tener una vida normal.
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¿Qué tipo de proyectos lleva a cabo el Apostolado, actualmente?
- Bueno, hoy día el Apostolado de las Reliquias ha centrado su actividad en proteger reliquias de la pérdida y la desacralización. Lamentablemente hay muchas reliquias en anticuarios, en mercadillos de antigüedades, en coleccionistas que las venden, y es una lástima. También hemos encontrado autógrafos auténticos en estos mismos sitios, de personas que hoy son beatos o santos. Lo que el Apostolado pretende es recuperar esas Reliquias para protegerlas de la posible pérdida, luego algunas las mantenemos en custodia, para exponerlas, y otras las devolvemos a sus conventos o parroquias de donde fueron robados. También hemos ayudado a parroquias y conventos a obtener reliquias corporales de sus santos titulares, a recuperar reliquias robadas, también boicoteamos subastas de reliquias que encontramos en internet... Una auténtica cruzada contra todo lo que atente contra la integridad de las reliquias santas.
- Pero todo esto conlleva gastos...
- Si, muchos. Pero bueno, mientras Dios me siga concediendo salud y trabajo, puedo permitirme dedicar parte de mis ingresos laborales en esta labor. También cuento con ayudas y en ocasiones algún pequeño donativo que me envían para ayudarme en esta causa. Poca cosa, la verdad, pero cuando no tienes nada, toda ayuda es de agradecer. El Apostolado lleva más de trece años trabajando con los mínimos recursos, todo lo hacemos por amor al arte, pero lo hacemos porque nos sentimos comprometidos con la Santidad. Todos los donativos que nos ofrecen son bienvenidos, aún hay muchas reliquias en anticuarios, que tenemos localizadas, y esperamos poder rescatar algún día, Dios mediante...
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Las comparaciones son odiosas, pero... ¡¡pareceis Caballeros Cruzados!!
- Ja ja ja! Muchos me lo dicen, pero no no, para nada. Somos personas normales. Es inevitable que algunos lo piensen, si, es cierto, pero nosotros (al menos yo) no soy monje, ni voy cortando cabezas de infieles ni nada por el estilo. Es más bien una afición que tengo y que al mismo tiempo me llena el alma. Me siento feliz, aunque indigno, de ser guardián de un tesoro de estas características. Sé que es algo especial, que no todo el mundo tiene esta oportunidad, y eso me hace sentir agradecido a Dios. Creo que no podría vivir si me desprendiera de las reliquias. Me siento protegido, me siento agradecido, y me siento bien...
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José, ¿tentaciones? a vender reliquias, a beneficiarte de ellas...
- Creo que la tentación es un mal inherente a la condición humana. A ver, dada la crisis actual por la que atravesamos, no hay trabajo, no hay ayudas, casi comemos por la caridad de nuestros vecinos, amigos y conocidos, puede pasarse por la cabeza el tráfico de reliquias, para qué negar lo evidente... Pero no, nunca, jamás, ni lo he hecho, ni lo haré, ni permitiré que tal cosa se haga. Creo que es más útil pedir a Dios ayuda orando ante las benditas reliquias que venderlas. Dios nos libre de semejante cosa. Y te digo, hay algunas personas que nos ofrecen alimento y ayudas, tanto para nuestros hermanos como para ayudar a otros hermanos necesitados. Pero eso es harina de otro costal. Quien trabaja, merece su sustento, dice el Señor.
También hay quien me ha ofrecido cantidades importantes de dinero por algunas reliquias, en concreto por reliquias del cuerpo de Santa Teresa de Jesús, o huesos de Santiago Apóstol... Hay gente para todo. Recuerdo que en una ocasión, para aleccionar a uno de estos, le regalé la reliquia, con una carta donde le dejé bien claro que las Reliquias NO SE VENDEN.